¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

22 may. 2012

Vela.

Da la sensación de estar encendida la vela que da paso a la calle.
Mis oscuras pisadas retuercen botones, en el fondo, es manto de calle.
Aquel desenfreno, aquellas locuras… son globos flotando, tapando las nubes.
Son heridas de guerra encerradas en triste camisetas, mientras la vela titubea.

Tal vez sin conciliamos el sueño, si conseguimos dormir.
Allí, allí a lo lejos nos vean renacer entre pieles y sedas.
Aunque, todo estará oscuro en nuestro retorno, no nos esperan.
No quieren vernos, no quieren volver a pelear.

Vamos a andar por el aire, a besarnos sin labios.
Vamos a hablar de volver mientras todos nos ven caminando.
Vamos a hacernos perder lo poco de bien que nos queda,
vamos a suponer, que esta herida ya nunca más nos duela.

Vamos a volver a ser, sólo ropa que se quema en la noche.
Luces bohemias entre bombillas un tanto sentimentalistas.
Vamos a recordar aquellos meses de infarto.
Vamos a ser lo que Septubre quiso entregarnos…

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