¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

23 oct. 2015

Ahora que te perdí (letra de canción).

¿Dónde están, dónde van a parar esos años?
¿Quién cura el daño de lo añejo en mi coraza?
Como un chiquillo en mi barrio rodeado de extraños,
sí, mirando al reloj por si el tiempo no pasara.
Quiero, quedarme quieto en esta esquina, y desaparecer,
como en Orlando, que me lleven las olas y ya está.
Quise ser luz y terminé siendo ectoplasma, sólo,
otro imberbe ante tu alud de vidas saqueadas.
Guardé en un folio lo que ayer sentí por ti,
si miro al cielo recuerdo un te quiero que nunca te oí.
Quizá, desesperé en lo que esperé por verte sonreír,
si llegó el abismo y en el mismo no me fui, y vale.
Sólo grité cuando me vi rodeado de cobardes,
de canciones tristes; "edificios parecen iguales".
Y ahora que quieres que te diga, ya no sé seguir,
sólo espero que el tiempo me lleve muy lejos de aquí.
Quiero perderme entre las colinas de Sligo,
o perder cada párrafo, olvidar lo que escribí.
Cuando te dije que sería parte del futuro, sí,
el olvido hace también camino en nuestro devenir.
Si por venir a verte el porvenir se hizo más fuerte,
si ahora mi suerte está maldita por lo que viví.
Si no te vi, y recuerdo como presencié mi muerte,
y era un bolígrafo prohibiéndome escribir-te.
Quise llamarte, pero aquí no viven mis sonidos,
en este espacio en el que nado sólo y confundido,
que estoy perdido, joder, que estoy herido,
que me faltan ambas piernas para andar si no es contigo.Y que ahora,
respiro el óxido del plomo que reviste mis barrotes,
mis momentos a tu lado,  ya valían lingotes,
antes de que mi ser perdiera el norte.
La balanza se cayó del lado de esos impostores, mira.
Que no hay saliva para cantar lo que digo,
que las noches se hacen largas si no me muero en tu ombligo,
que el ayer no me hace falta, si el final no es el principio,
del regreso, hasta tu alma, el hielo me mantiene vivo.

30 sept. 2015

#4

¿Te imaginas?
Algo tan innecesario,
como una primera cita lejos del cine.
O un domingo lejos de la resaca.

Un sofá sin tele,
una manta sin sofá.
Unas sábanas que no se marchan al dormir,
ni ropa que se esconda entre ellas.

¿Te imaginas?
O un café sin azúcar, ni leche.
Cerveza caliente,
té frío.
Un abrazo que congele,
y una mirada que suba hasta la cara.

Una canción que no diga nada,
una noche sin Luna,
un garbeo con rumbo fijo.

Un beso sin manos...
un beso de lejos, vamos.

Un libro que no cuente absolutamente nada.
Una película de Di Caprio premiada.
Una noticia que nadie se crea,
y una vida coloreada por alguien que no sea Ray Charles.

Tener alas con vértigo,
tener sueños, pero ligeros.
Conversaciones con gente que nunca escucha,
y que temen ser escuchadas; no tener miedo.

¿Te imaginas,
lo aburrida que sería la vida
sin perder el control ni un momento?

28 sept. 2015

#3

Bi-direccional.
Dual, ambi-zurdos.

Bi-dimensional.
Banal, pseudo-muertos.

¿Cambiados?
¿Distintos, tozudos?

Maybe.

Viscerales.
Épicos, eternos.

Voz, silencio,
y una grada dispuesta a tronarnos en aplausos.

"Gracias, gracias."

Escuché mientras dormía,
solo,
al tiempo,
mudo..

#2

Fija la mirada en aquel punto de allí;
¿lo ves?
Es el horizonte que huye.

Final alternativo para cada cicatriz,
y sí,
a veces barcos se hunden.

¿Ves lo que yo veo venir,
ves lo que yo llego a sentir,
notas si lo que veo es cierto?

¿Ves lo que parece venir,
ves lo que viene hacia ti,
y hacia mí,
hacia un "resto" que no importa?

Sabes lo que intento decir...
lo sabes, porque lo compuse para ti.
Porque es mi pequeño regalo.

"Nuestro pequeño pedazo de paraíso".
Aquel en el que no existe el ser,
ni el existir en sí mismo importa.


En el que la lógica pende de un fino hilo,
de una cuerda de violín, o de guitarra.
¿Ves lo que parece venir?

Es el futuro en tromba.
Es el pasado en tromba.
Es el presente, asustado,
como la araña del final de Enemy.

14 sept. 2015

#1

Muchas veces me he preguntado,
cuánto me costaría realmente darme la vuelta,
y comerte la boca.
Porque sí, sin más.

Sentir entre mis labios la rigidez inicial de los tuyos,
tu manos, igual yendo contra mí,
igual abrazándome.
Hay muchos días que no tengo clara tu reacción.
Pero sí, considero que sería fácil.
Disimular yo, quizá,
girarme tras mi locura, valiente e insensata,
y seguir hablando como si nada hubiese pasado.
¿Recuerdas lo que me gustaba hablar contigo?
Exacto... nada.

Y sí, me lo planteo.
Muchas noches, cuando tú bebes,
y yo me bebo en mi ingenuidad.
Cuando pierdes el control,
cuando dejas que lo que sentiste por mí salga,
eso que, por cierto,
nunca me reconociste.
Yo te di mi palabra escrita y tú...

Hay días que me planteo si aún te quiero.
Pero es sólo eso, una desequilibrada idea más.

29 ago. 2015

Hay veces.

Hay veces en las que me culpo de todo.
Te miro,
y no encuentro más que sombras,
luego vuelvo a mirar.

Me paro frente al espejo al que huí desde tu casa,
me siento una vez más y me repito lo mismo,
lo mismo de siempre,
como un accidente en bucle o como verte infinita;
¿qué te hizo la vida?

Y me siento un poco más pequeño al recordar
de mi dependencia,
de mis horas de mirar al techo por ti.
De sonrisas tontas que cayeron,
de reproches tontos que callaron.
Me siento demasiado pequeño, quizá,
demasiado simple para entender mi lealtad.

En esta urbe de trayectos sin sentido,
y vías de escape que nos llevan a perdernos,
aún más,
sigo intentando descifrar tu sencillez,
"sí, fui tuya y mía a la vez", gritaste.

Y lo sé,
no te voy a mentir.
Sé que si yo no apretara el botón,
que si tu no fueses tan imbécil,
que si yo fuese algo más real,
y que si tú no vinieses a verme.
Que si lo que hoy nos une nos separase,
y aunque lo que ayer sentimos se evaporó.
Sigues en cada una de mis frases,
y así, no.

Contrapesas mi balanza, ¿sabes?
Mis oratorias, mis esperanzas en mi mundo mejor.
A veces me sigo sintiendo culpable por esto,
y sin embargo, otras, (las menos),
acepto con el puño cerrado que fuiste tú la que cambió.
Que yo no me enamoré de esto.
Que no, que no.

16 ago. 2015

Reflexiones antes de comer.

Bueno, pues estamos a un mes exacto de que publique la Balanza, y os juro que las ganas que tengo de sacarla de una vez son infinitas. Creo, sinceramente, que es lo mejor que he compuesto, mejor que Septubre, sí. Mantengo la esencia del libro por cierto, ya que la historia del disco, comienza en el punto donde queda el protagonista en el final de Septubre.

El disco, por cierto, está escrito de tal forma que lo que hace es contar una historia; la historia de Renisus, y de cómo pierde y recupera su ciudad natal, Babel.
De hecho, no está dividido en canciones, si no en actos (el disco cuenta con diez actos, y doce canciones).

La ha idea ha sido que cuando lo escuchéis, os sintáis como sentados en la butaca de un teatro, viendo todo el espectáculo, sintiéndoos parte de la historia, una historia que comienza con el adelanto que ya sacamos, "Caos", en el que podéis oír a Brown presentando el espectáculo "La Balanza".

Joe... creo que os va a encantar, en serio. Además, lo bueno, es que cada canción por separado tiene su propio sentido. No sé, me parece tan rematadamente genial...

Pero bueno, ¡a ver si sale de una maldita vez! Menos mal que ya sólo queda un mes (desde Octubre que comenzamos a grabar el disco, o desde Marzo de 2014 que comencé a escribirlo).

En el próximo post, os contaré acto por acto la historia de Renisus, para que al escuchar el disco podáis entenderlo un poquito mejor, y hacerlo un poquito más vuestro.

13 ago. 2015

Viaje de vuelta.

Creo que es hora de volver a ponerse en serio con esto. Como se suele decir, cuando a tu camino sólo le quedan puertas cerradas, es hora de volver al inicio e intentar otros caminos nuevos.

Sé que he tocado el fondo de mi creatividad, el límite. Y es algo que me huelo desde hace meses. Me he quedado sin... sin historias.

Siempre he sido consciente de donde venía mi inspiración, de donde salieron todas mis obras. Pero hoy por hoy... no hay nada que me traiga ese sentimiento. Y, sinceramente, me da miedo que ese sentimiento, esa pasión, ese ser nunca vuelva.

Así que, a expensas de que el tiempo, la vida, o quien sea me regale nuevas cosas que contar, voy a volver a usar mi blog, que es mío, y parece que lo tenía olvidado, lo voy a usar de nuevo para lo que nació; como un diario. El Diario del Perdido. Ese soy yo, y me jode habérmelo negado tanto tiempo.

Soy aquel niño, soy aquel adolescente, y soy este intento de hombre. Soy eddp. Soy Fernando Cañete Lozano.

3 may. 2015

Carta de una sindicalista china a su novio francés.

Te quiero.

Sé que se suele terminar las cartas, y no empezarlas así, pero quiero que quede bien claro; te quiero, como el día en que te conocí no, más, mucho más. He encontrado en ti cualidades, imágenes, formas... delicatessen que en mi mundo no conocía. No las vi jamás, ni creo que las vuelva a ver.
No es sencillo que entre un diamante en mi país, incluso con visado, hay una serie de trampas burocráticas difíciles de traspasar... me sorprendiste lo suficiente pasándolas, en serio. Te he visto luchar contra los dragones de mi cultura, enfrentarte a tus prejuicios y a los míos a la vez, tal vez te viniste abajo alguna noche, pero jamás te rendiste. Te enfrentaste a depresiones, a miedos, a ilusiones mal traídas, y aceptaste mi mundo entendiendo mi papel, lo cual agradezco y valoro. Sin embargo (y sí, como todo escrito este tiene un motivo), nunca te has enfrentado a mí.

Y eso rompe con todo lo anterior.

Te  he visto luchar contra todo, y contra todos, menos contra mí. ¿Por respeto? No, ni por asomo, pues no crees en mi lucha. ¿Por cariño? No, te enfrentaste a seres queridos antes y saliste victorioso.
Es increíble, pero no te has enfrentado nunca conmigo por miedo. Me temes. Y eso... eso rompe con mi ideal sobre ti.

No logro entender qué parte de mí te asusta. Pero llego a entender algo; en mi vida, en la que lucho cada día con decenas de hombres que se creen mejores que yo por su condición sexual, en la que veo como todos tienen una casa mejor, un futuro pensado; en la que tengo que coger un micrófono ante un público y parecer que tengo claro algo de lo que digo y promulgo, en la que, al fin y al cabo, levanto más odios que amistades y en la que me buscan día sí y día también para atacarme; en mi vida no tiene cabida el miedo.

Y pensarás, "¿Y todo este rollo para decirme que corta conmigo?". Y, parafraseando a los Simpson que tanto os gustan en Europa, diré "A mí no me preguntes, sólo soy una chica". Debido a mi lucha, mi círculo de confianza cada vez es más reducido, y lo siento, pero no puedo dudar de los que tengo al lado. Si no confío en la gente que me acompaña en el camino, ¿cómo voy a poder caminar segura?

No espero que lo entiendas, pues sé que en tu maravillosa vida de estudiante burgués tienes problemas enormes y grandiosos. Oh lalá, tré magnific, baguette. Pero en mi mundo, cada día es a cara de perro. Llevo a mis espaladas el futuro de muchos trabajadores que creen que algún día, tendrán los mismos derechos que tú. Esa es mi lucha. Ellos son mi lucha. Y tú, a ellos no les aceptas.
No les aceptas, por el simple hecho de tenerme miedo. No lo entiendes, lo sé, no pretendo que lo hagas. En realidad... esta carta te llegará a los días, días en los que yo ya me habré olvidado de la mayoría de las cosas que escribí, y sólo recordaré que la persona a la que quiero me teme. Pero no tendré tiempo de llorarte, porque mi lucha, lo que soy y lo que seré me necesitan. Pero ojo, te quiero. Y te querré siempre, porque quien ama es para siempre.

Simplemente... digamos que dejas de estar en mi lista de prioridades. No es fácil, pero intento ser clara, contigo y conmigo. No te deseo el mal, todo lo contrario. Pero yo no soy para ti, yo necesito alguien que me diga desde control quién está al otro lado de la trinchera disparando, y me indique cuando salir a disparar. Y tú... tú necesitas un buen polvo. Torre Eiffel, ¿Moulan Rouse?, Croissant.

Llámame cuando creas en algo, cuando tengas un motivo para luchar, y sobre todo, cuando creas en ti. Para lo que sea que entonces quieras conmigo, te estaré esperando. Un abrazo desde el campo de batalla.

Siempre tuya, pero siempre mía.

29 abr. 2015

Solo.

Camina solo,
buscando un par de lágrimas qué,
deshagan lentamente cada pájaro de papel.
A veces sueña con salir de este puto iceberg,
donde colapsa cada noche ya que sabe qué, 
el mundo ahí fuera no le perdonó su fallo,
y él, llora en silencio, pues se quiere perder.
Y otra vez... y otra vez dice que.
Cultiva el viento que da pie a las tempestades,
se llama a sí mismo el rey del cielo, ¿quién puede ser sino él?
El caos que llama a las puertas de las ciudades,
y se esconde en los retales de lo que pudo ser.
Y así, sobre otra capa de barniz extiende su ruina,
¿quién trajo a la mina de su alma el fin?
Llora en silencio esa es su única doctrina, fiel...
Y él es gigante cuando el mundo se desploma,
él nunca cayó en la lona donde fuiste a perecer,
él no, su alma implora que no corran más las horas,
¿es que no hay nadie en el mundo que parase ese reloj?
Igual, mañana se retrasa el sol en el trabajo,
igual, mañana descubres tu nueva habitación.
En el portal donde los polos desmoronan,
porque el frío no resiste los sollozos ni el calor.
Lloró, lloró de pena el mundo viéndole marchar vacío,
canta su desgracia y así parece menor, y no,
queda consuelo para el que murió de crío,
condenado por la vida a elegir como un mayor.
Camina solo,
buscando un par de lágrimas qué,
deshagan lentamente cada pájaro de papel.
A veces sueña con salir de este puto iceberg,
donde colapsa cada noche ya que sabe qué,
el mundo ahí fuera no le perdonó su fallo,
y él, llora en silencio, pues se quiere perder.
Y otra vez... y otra vez dice que.
Es el mundo el que le juzga sin saber nada de él,
si su ser no se transforma será porque ya no es él,
¿quién cuestiona a los que toman el camino de volver,
cuando su alma se destroza respirando en otra piel?
Si las ganas le traicionan, si la fe no es lo que fue,
si la verdad le aprisiona en cada redil de sed.
Y otra vez... él te espera otra vez..