¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

30 abr. 2010

De luto vestido.

Palabras burdas certifican su niñez,
fingiendo ser persona, sin nada que ser quedaste.
Creyendo, cayendo en la tierra del olvido,
tu solemne farsa, de su peso caerá.

Chocando contra el estrepitoso suelo del cariño,
cautivos en ti; mis besos, no vivirán.
Ahogados por las manillas de tu tiempo,
que sí, que no, que tal vez quizás.

Y ante la duda sufro; te extraño,
remando sobre algodón tu recuerdo,
impregnado en mi piel tu olor.

Y remando contracorriente el daño,
que ante mí se revuelve, de luto vestido,
y en duelo tu suspiro, doliéndome tu amor.

27 abr. 2010

Cosas tristes; hablemos de amor.

Hoy quiero hablar de cosas tristes, no me apetece ser feliz.
Hoy Cupido me dio las alas, para que fuera por ahí...
Hoy he salido de mi casa, me encontré aparcado al amor,
le pregunté que si pasaba, y me dijo que no.

Que no quería hablar de cosas tristes, sólo quería volar, en tu colchón,
que temía, al odio, al espanto, que quería otra canción de amor.
Que sufría al verme sólo, sólo quería, verme sólo yo.
Y sintiendo como se iba, me dijo; hazle una poesía al amor.

Y le dije que no, que ya era bastante con aguantarle sin resquemor.
La dije que no; no quiero besarte, quiero seguir triste hoy...
Hablamos de cosas tristes, siempre que hablamos de amor,
y me resulta ya de chiste, siempre la misma emoción.

Se perdió el calor de un beso,
se fundió el frío y el dolor,
nadie comprende que no busco eso,
llámame raro, yo lo llamo amor.

Creyendo tenerte.

Se me clavan tus miradas en la espalda,
y en tus ojos los punzantes vidrios se derriten.
Creyendo tenerte corro, me alejo,
te echo de mi lado y lloro.

Quemas lo que tocas cuando en mi piensas,
cuando en ti pienso, quema el aire mi boca,
reseca mi garganta, de gritarte que te gires,
para verme de frente y yo observarte.

Me pierdo entre suspiros mirando el reloj si no llegas,
y si llego primero, me pierde la espera,
contando los minutos que me quedan, hasta volver a dormir.
Perderme en tu pecho, en tus suspiros...

Darle mi aire a tu miedo, que sólo llega cuando te vas,
y nos alejamos, y no nos vemos...
y queriendote muero sin tu aroma, me embriaga tu ser cuando estás,
y queriendo serte fiel me abstengo de mirar si quiera,
no vaya a ser, que llegue a ver que te vas.

24 abr. 2010

Presentación del libro en San Martín de la Vega

La presentación del libro empezó alrededor de las seis de la tarde, en San Martín de la Vega, una localidad cercana a Madrid (unos 30 km), en la que se encuentra el afamado parque de atracciones Warner.

Cañete junto con sus ayudantes llegamos cerca de las cinco de la tarde para poder preparar el escenario, que más tarde presenciaría la presentación libro. Cargamos con los ejemplares por toda la calle hasta llegar al están mencionado, muy humilde, pero que gracias a nuestra ilusión, y sobre todo a la del escritor, el ambiente que se respiraba era perfecto.

Como ya he dicho el día empezó alrededor de las seis de la tarde y, aunque la feria estaba muy concurrida y la gente se acercaba nuestro gran amigo Cañete, expedía nerviosismo por todos sus poros, y no solo el si no todos los que allí nos habíamos congregado para ayudarle. La aceptación fue sorprendente, la gente iba y venía y todo el mundo se paraba, incluso con alguna que otra autoridad, entre ellas, la Alcaldesa de San Martín de la Vega, Carmen Guijarro, que incluso, compró un ejemplar del libro.

Además a lo largo de la tarde nuestro Poeta más ilustre, intercambio libros y alagas con los demás escritores allí presentes, a destacar, Alberto Fernández Jimeno, un hombre amable que nos regalo un ejemplar de su libro firmado "La octava Ana" del cual escribiremos una reseña cuando Cañete se lo lea, cosa que hará en breve.


Otro autor allí presente fue Gloria Guirao Godínez, que también nos regalo un ejemplar de su libro "La guarda de mis besos", con el que aremos lo propio.

Por lo demás la presentación transcurrió con total tranquilidad, y con una afluencia memorable. Por mi parte decir que en primer lugar gracias a todos los que acudisteis a la presentación, y a los que habéis apoyado esta iniciativa desde el principio y a los que os unáis ahora daros la bienvenida; y en segundo lugar, animo Cañete sigue así y pronto tendremos un segundo libro, y te veremos como un poeta consagrado.

Dirección del cuerpo técnico del diario del perdido (Javier López.)









El autor:


Nervioso es un eufemismo al lado de cómo me sentía ayer a las tres de la tarde. Notaba como mi cuerpo veía llegar la hora, no había nada preparado, y al igual que en la visita al Mirasur, confié en que mi capacidad para improvisar me sirviera para salir victorioso una vez más… pero algo me decía que no. A las 5 de la tarde, no aguantaba más tiempo esperando la hora señalada, y decidí bajar al “Pasillo Verde”, lugar donde se situaba el stand, el lugar de la presentación, el punto donde se pone a correr el reloj de mi carrera literaria. La jornada comenzó antes de las 6, puesto que estaba todo preparado ya, y necesitaba ver la reacción de la gente, no podía estar parado más tiempo. A partir de ahí, todo se volvió más simple, por fin conseguí relajarme, y hecho todo un poeta, me saludé por igual con viejos y jóvenes, mujeres y hombres, vendedores y vendidos… recibí la visita de la alcaldesa; Carmen Guijarro, y de la Concejala de cultura de San Martín de la Vega, al igual que otros representantes del ayuntamiento municipal. Así como la visita de libreros, representantes de alguna editorial, autores presentando libros al igual que yo…

Una vez más, la gente me ha demostrado que este sueño se puede seguir soñando, que esta batalla no ha hecho más que empezar, y que si el tiempo quiere, mi poesía seguirá creciendo entre vosotros. Muchas gracias a todos, y espero que no sea la última vez que nos veamos, puesto que el segundo proyecto ya está preparado, y si sólo saldrá a la luz, si vosotros queréis. Un abrazo, y gracias por todo .








Fotos tomadas por Javier López Gismeros.

22 abr. 2010

Impresionante acojida del Colegio Mirasur.

Muchisimas gracias a toda la gente del colegio Mirasur por la impresionante acojida que me han regalado, me habeis hecho sentir como si volviera a casa, gracias de todo corazón.

20 abr. 2010

Con el humo de un suspiro.

Con el humo de un suspiro,
en tiempos de guerra robado.
Quizás encerrado en su piel,
loco sin razón por su querer.

Mestizo de luz y sombra el viento,
recorre tu adentro, como el vil lamento.
Queriendo volar; salto.
Sin querer caer, reviento.

Y busco esa poesía,
la rima preferida por tu ser.
Saliendo el Sol cada día,
arrojando luz a mi querer.

Encontrando algo que hacer en esperar,
cansadas de remar tus manos,
motivadas por no verme más,
con el humo de tu suspiro... no quiero más.

Lucha.

Encerrada en la cárcel,
día tras día; suspiras.
Y crees que hoy cambiará,
pero sabes que volverá.

Y de su mano anclada la tortura,
de tanto que te amó, perdió la cordura,
si se acerca cambia tu postura,
poco a poco, consumida por la locura.

Y no hay quien os separe, a ti y al dolor,
ha perdido el color tu mirada,
encerrada en tu casa, tu alma,
en la cama, los golpes de quien ama.

Ven, yo te abrazo, yo te salvo.
Falta de amor, bajó tu dignidad al cero.
Y sin ganas de vivir les mientes;
no son golpes, sólo accidentes.

Le disculpas con dolor, tu corazón
no puede más. Exprimiendo al máximo
el amor, sólo queda llorar.

Suplicarle que pare... mas nadie le para,
la ley te dio de lado, sólo te queda luchar.
Y por luchar, sacaste tu vida adelante.

Tu hijo no volvió a preguntar por que te hacia llorar,
no hubo que mentir más. Que a él se lo lleve el aire,
¿a ti que mas te da?
Por fin ya eres libre, el resto da igual.

No te olvidé.

No olvidé cada momento a tu lado.
No, no lo hice.
Por olvidar, quedó atrás el tiempo sin respuestas,
alrededor de aquel café.

La calle que cruzamos de la mano,
el banco en el que te encontré.
No olvidé el primer beso,
en el parque del saber.

No lo olvido, no te olvido.
Todos los momentos que pasamos,
el niño aquel que fui,
o nuestro tacto en la piel.

Mi boli en tu mano, escribiendo
aquello que leí.
En tu portal anclados,
no olvido lo que para ti fui.

No nos olvidamos, no se olvida a quien se quiere.
Tus huellas impregnadas en mi piel,
tus manos en mi pelo también,
las mías en tu espalda, tu amor...
no lo olvidaré.

16 abr. 2010

Pompas.

Rompo pompas con la voz.
Busco recuerdos en la piel.
Lloro si te veo dormida,
iré en silencio, no te despertaré.

Burbujas que se marchan con el paso
de los años en tu espalda ancladas.
Pompas que se van con el tiempo,
que las mueva quien quiera.

El agua caliente subiendo por los pies,
ahogado me muero, sin tu ardiente menester.
Buscando recuerdos en las pompas del ayer,
queriendo ser marinero, en tu barco de papel.

Y mi boli eligiendo, a quien a de querer,
yo sin hacer caso al profeta otra vez,
buscando en las pompas los recuerdos del ayer,
pompas que mienten, no recuerdan tu piel...

Amado blanco.

Una excusa más, de tu por venir.
Te quiero princesa, no se vivir sin ti.
Remando la veleta, que una vez crecí,
en aquel parque la vi...

Me despierta por las noches,
me llama porque si.
¿Que quieres cariño?
Dice quererme a mí.

Locuras del borracho que bebió
hasta el amanecer. En aquella
barra la conocí, y no me separé jamás.
Ningún verso plasmará lo que la quiero.

Si la pego es por ti, las otras
en mi cama, no se igualan a ti.
Mi matrimonio, mi hijo; amado blanco,
¡todo para ti!...

"Por que todo lo que te queda es ficticio,
triste y solo cocainómano, perdiste los estribos,
arrancaste de tu vida lo querido,
vendiendo tu alma al diablo... por un misero gramo"

9 abr. 2010

Morir tras de ti...

Dejo la puerta abierta tras de ti,
cierra cuando marches,
pasando por el arco,
que una vez nos vio besar.

Mantén la mirada firme,
no desvíes tu camino.
Desamparado en mi sillón,
con una copa, al fuego esperando.

Se presentó sin llamar a mi puerta,
tu pelo, al aire, se fue,
llegó soledad, y tiernamente,
la abracé cuando entró en mi ser.

Coge lo que quieras de mi casa,
y deja la puerta cerrada tras de ti,
que no quiero que entre la corriente,
no quiero a la muchedumbre aquí.

Clavando puñales de amor,
a mi triste alma carmesí.
Y morir creyendo que no te has ido,
aún apenado, morir sin ti...

7 abr. 2010

23-04-10

Hola a todos, confirmamos la fecha de presentación del libro; "El Diario del Perdido, la antología de aquel que se sintió solo", para el 23 de Abril de 2010. Tendrá lugar en la feria del libro de San Martín de la Vega, alrededor de a las seis y media de la tarde. Espero poder disfrutar de vuestra compañia alli, un abrazo.
Cañete

Fingiendo ser feliz.

Tiempo interno, externalidades prematuras.
Vida que se fue, paseando por la orilla,
y surcó los vientos de poniente en su veleta,
apareció encadenada al profeta que me dijo;

quieres ser distinto, sin saber cambiar el tempo.
Quieres tocar el cielo, y no llegas ni saltando.
Puedes ser sincero, esconder el sentimiento,
más listo es el tiempo, lo acabarás sacando.

Yo supe que no, que no cambiaría,
amor de mediodía, de horas en tranvía.
Y quiero su pulcra piel, quiero su pureza,
fingiendo ser feliz pierdo la entereza, y muero...

4 abr. 2010

Un loco.

Hay un loco en mi calle.
Un loco como otro cualquiera,
que se fija en cada detalle,
que ama a quien le quiera.

Ese loco va diciendo,
que el mundo está perdiendo,
todos los valores que un día conocimos,
la cordura que una vez vivimos.

Cada domingo al amanecer,
se viste para ir a misa,
rogar a Dios por sus plegarias,
pedir perdón por sus pecados.

Es un loco muy normal, que una vez me dijo;
no te fíes ni de tu padre.
Ese loco al que nadie escucha, pero al fin y al cabo,
son los locos los que encierran la cordura...

Siete.

Siete veces rompí a llorar.
Siete los sueños que quise cumplir,
siete lágrimas que no verás derramar,
siete amores ingenuos por ti.

Siete las veces que me rechazaste,
siete las veces que me levanté.
Siete los infiernos si no te tengo,
siete mares fluyendo de amor repletos.

Con siete nombres me conocen,
en siete sitios me recordarán,
siete las estrellas que te regalé,
siete Lunas por ti bajé.

¡Ay pequeña mía!
Siete son los besos que me dio tiempo a darte,
siete las veces que a solas nos encontramos,
y siete son las veces que te quise querer.

Como siete los destinos, siete cachos del pastel,
siete es divino, siete es el ser.
Siete es el vino, siete mi querer.
Siete mi destino, tú, siete también.

La sigo echando de menos...

Ella besaba mi mano,
y esta sangraba abundantemente.
Llevo mucho sin verla,
y su ausencia me destroza el alma.

Siete años amándola en silencio,
permanecí contento observándola.
Cada uno de sus movimientos me agrandaba,
cada palmo de mi triste alma.

No la olvido, por que no se fue.
La sueño cada noche, por que la amo.
Y la recuerdo, y su recuerdo me mata.
Pude tenerla y no fui suficiente.

Se merecía un hombre, no un cobarde.
El caballero que no supe ser.
Se mereció las siete palabras que a otras dediqué;
te quiero, te amo, sin ti moriré.

Y aun trascurridos siete meses del adiós,
que con dolor te di, sin ganas de mirarme tú,
y siete vidas tendré que vivir,
para olvidar tu olor.

Cuando me tocabas un mundo, rozaba
mi espalda tus labios, tus manos mi pelo.
Las mías tu esencia, mis labios en tu cuello...
recordando con pasión lo que quise vivir me muero...