¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

7 abr. 2010

Fingiendo ser feliz.

Tiempo interno, externalidades prematuras.
Vida que se fue, paseando por la orilla,
y surcó los vientos de poniente en su veleta,
apareció encadenada al profeta que me dijo;

quieres ser distinto, sin saber cambiar el tempo.
Quieres tocar el cielo, y no llegas ni saltando.
Puedes ser sincero, esconder el sentimiento,
más listo es el tiempo, lo acabarás sacando.

Yo supe que no, que no cambiaría,
amor de mediodía, de horas en tranvía.
Y quiero su pulcra piel, quiero su pureza,
fingiendo ser feliz pierdo la entereza, y muero...

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