¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

31 mar. 2010

La muy cabrona.

No tiene tregua la muy cabrona.
Y me mira y se rie, y mis ganas de matar afloran.
Su risa burlona me destroza,
mi impotencia me amarga la existencia.

Siempre aparece cuando todo va bien,
cuando me olvido de ella,
aparece para recordarmelo;
Cañete, eres humano...
y vuelvo a caer.

Así todos los días, no da tregua alguna.
Piensa, corre, actúa.
Acciones varias, reacciones muchas,
repercusiones ninguna.

Pero no quedará así cariño,
tu pones la fuerza, yo pondré el coraje.
Y saldré victorioso una vez más.

Por que por más que me caiga,
por más que me levante,
¿siempre estarás jodiendo verdad?

El sentirte mía.

¿Por que tarda tanto el tren?
En hora punta lo cogí quizás.
Esperaré hasta las tres,
a ver si le veo pasar.

Y contando minutos se me pasó la tarde,
¿las doce ya?, que de tranquilo alarde.
No tiene prisa parece el tren,
¿no volaba como dicen?

Se hacen torpes las facturas,
los recibos que pasaste por esperar de pié.
¿Que porqué esperé? Eres joven para saberlo.
O quizás torpe, quizás ingenuo.

¿Esperó aquel a que cayera la manzana?
¿O cayó sin más, y lo aprovechó?
¿Le pregunté a alguien si ella me amaba?
¿O esperé quizás, para averiguarlo yo?

Ay amor mío, mi canción favorita tu risa,
y siempre con la radio acuestas.
La brisa me la entrega tu pelo,
y siempre pierdo en las apuestas.

¿Será lo mucho que te quiero?
¿O mi poca puntería?
Serán por mi espalda tus dedos,
o quizás el sentirte mía.

Lo simple, el final.

La simpleza de un beso,
y la grandeza del universo.
Infinito el cielo, sin temor alguno,
entrecerrando los ojos lo observo.

Y tembloroso bebo de su manantial de vida,
cada bosque, cada ser.
Tan ardua la vida, simple la muerte,
lucharas aunque no puedas moverte.

Es el egoísmo humano, nos viene en la sangre.
Tan simple lo infame, la falta de cordura.
Desde lo alto se nos miente,
ocultando la sinceridad.

¿Y en que pienso cuando veo a la Luna sola,
alejada de mi mano...? recuerdo que soy humano.
Y que por muy alto que vuele, la muerte ave rapaz acecha,
a la espera de mi último aliento, pendiente de la fecha,
predispuesta a mi nacimiento acordada.

27 mar. 2010

¿Así me lo pagas?

Uno más en tu cama, basura barata
que no dará de que hablar.
Una noche más, nada de particular,
tu rutina, amar sin ganas.

Memeces, idioteces, soltaste en nuestra cama.
Te quiero, te amo, no importaba nada.
Pasión descarrilada, vacía, pesada.
Frustrada por tu ansia, por tus fiestas macabras.

Sobre el colchón, que te dio cobijo.
Sobre el corazón, ¿acaso yo no elijo?
No tengo voz ni voto, lo convertiste en un suplicio.

Cada vez más rutinario, más empalagoso.
Sabiendo que me engañas, y negándolo; fui tonto.
Me calaste bien calado, ¿y así me lo pagas?
¿Te abro mi alma y así me lo pagas?

Esto terminó, en el instante en que besaste,
a aquel ser, obsceno, pedante.
Metió sus zarpas donde no le pertenecía,
me rompiste el corazón, y ahora no veo la luz del día...

Supón que te quiero.

Supón que te quiero,
un suponer, un querer.
¿Me mirarías igual si te quiero?

¿Y si te arranco la ropa de un mordisco?
¿Como te lo tomarías?
Y si cojo, te miro y te beso...

Arranco tu sonrisa del sofá,
y con café charlar un rato,
discutir sandeces, nada importa a tu lado.

Pasear de la mano del viento por el parque,
salir a Madrid, sin nadie que aparque,
¿que me dices si me lanzo a abrazarte?

Mi casa, loca sin tí.

Procurando no hacer ruido,
olvido que hoy estoy solo en casa.
Sin nada que decir, las puertas
al unísono se cierran en mi cara.
Al verme pasar tiemblan,
y con recelo enmudecen.

Y mis ventanas comenten locuras,
creyendo volar se lanzan al vacío,
y esparciéndose en pedazos sus cristales,
mueren contra el suelo de cartón.
Las paredes murmurando en lo bajo,
saltando por la cama el sifón.

Y la cocina no es lo que era,
yéndose de fiesta con el salón,
mi casa, loca por tus venas,
sentada la cordura en mi sillón.
Muriendo de frío, sin ti estamos sin fuelle,
esta triste casa, y yo.

24 mar. 2010

Si no la quieres, márchate de aquí.

Dos colores, un sentimiento,
desde el momento que nací lo pienso,
madre, padre, patria, consuelo.
No comprendo las faltas de respeto.

Si no te gusta, márchate.
Si no la quieres, quédate.
Mas no la ensucies con tu nombre,
si notas que sobras, se un hombre, lárgate.

Es tu padre, con insultos lo tratas,
te dio un hogar, ¿y así se lo pagas?
¿No te da vergüenza, ser así?
Si no la quieres, márchate de aquí.

No necesitamos gente que destruya,
lo que con sangre costó construir.
No manches su nombre, respeta sus colores,
si no la quieres, márchate de aquí.

Poeta de la Vega.

Parte de la vida que busqué,
entre sierras, montes y valles.
Paz precavida en cada detalle,
bosques, matojos de aire.

Poeta de la Vega, que ama su tierra,
la hecha de menos cada vez que se va,
si se aleja un tiempo, para extrañarte.
Tanto me dio mi pueblo, que perderlo me mata.

San Marcos, observando la contienda,
es la lucha contra el pasado,
mi legión de amor al arado,
que contra el clima luchó con honor.

No sucumbió a riadas pasajeras,
y con sus defectos lo quiero yo.
Y encallado en la orilla del Jarama,
San Martín de la Vega, se alza con honor.

Usted.

Aún curvado por el tiempo,
reducido a cenizas el escombro.
No hay súplica, no hay perdón.
Y queriendo ser mejor perdió.

La añoranza del beso primaveral,
que le daba su juventud.
Añoranza del tiempo,
añoranza del sentir...

Más sabe por viejo, que por cerrado,
encerrado el ritmo en el que su corazón palpita.
Lento, torpe, sobrante; faltas de respeto,
que le lastiman el alma.

No se siente así, mas le tratan como tal.
Solo quiere vivir, salir de su soledad.
No sentirse viejo, volver a volar.
No quiere respeto, solo libertad,
su alma encerrada en un cuerpo lento,
su alma, que solo corre contra el tiempo.

14 mar. 2010

Perder.

Él compuso, el creyó.
Él plasmó su tristeza en un papel,
él pensó que te volvería a ver,
él se dedicó a creer.

Un barco de papel,
que hundió sobre las olas del ser,
el barco que perdió en las turbias
aguas del mar, de tu mar, de mi mar...

El tú y yo, que tocará perder,
si me puede el dolor,
de no volverte a ver,
de perder tu olor, perder tu querer...

Y por miedo a pensar me duermo,
despierto, soy el sueño que quedó del despertar,
que se dió cuenta de la cruda realidad,
cuando quiso ver el cielo, nunca quiso naufragar...

9 mar. 2010

Llegar, da igual lo que cueste.

Inespugnable el prado que defendía el dolor,
imprenetrable la barrera impuesta por su corazón.
Capaz de hablar de si mismo como un extraño,
capaz, el mismo, de hacerse daño.

Odia su ser, teme su poder.
No controla, no sabe, quizás si, pero teme la duda.
Esa ventana que se le cierra solo a él,
que no se abrirá cuantos más golpes le den.

No tiene tiempo para cuentos,
ni para abrir su alma.
Se mantiene ciego en su negrura,
quizás no quiere ver.

Ni quitar la venda de sus ojos,
nadie entiende que no lo quiere.
Solo quiere llegar a la meta...
da igual lo que cueste.

Treguas de las de siempre.

Siguen existiendo, mañanas frías como el hielo,
en las que piensas que nada puede ir peor.
Sigo creyendo que todo pasa por algun motivo,
más no lo encuentras, no hay intención...

por parte del cielo, para dar un respiro,
acordar una tregua con mi triste corazón.
No hay intención de parar la tortuta del querer,
por tu parte si, por la mía no.

Son las calles cortadas las que rompen mis esquemas,
son los imprevistos lo que me hacen variar el rumbo.
Es la vida en su grandeza, la que con fuerza y esmero,
de tu lado me quitó.

Y sigo vagando por los mismo paisajes,
que cuando eramos dos, de la mano recorrimos.
Y mantengo la penitencia del recuerdo,
tu pelo, de tu voz... y esperando ser mejor,
muero por el miedo a volver a querer,
y volver a fallar...

7 mar. 2010

Parece que nos gusta.

Radical el cambio de opinión.
Juegan con juguetes los grandes,
mientras aplauden sus sandeces.
Juegan con nosotros, y los apoyos creen.

Impresionante, dicese de aquello que impresiona,
e impresiona el agujero en el que nos metemos,
nosotros solos, gobernados por la incopetencia de
aquel que juega con la vida, no muestra respeto alguno...

Tanta osadia tendrá su castigo,
mas parece no importarnos,
le damos más importancia al coche del vecino,
que a nuestra falta de pan.

Pues muy bien, sigamos siendo motivo de mofa,
el payaso continental de la oraganización más seria,
sigamos siendo el culo del mundo,
total, parece que nos gusta.

6 mar. 2010

Tú, mi Luna.

Noches, que claudican con solo oir tu nombre,
que lloran si las dejas solas, a la espera,
recordando sueños, momentos, besos...

Días, que se pasan volando cual la vía,
que sobre la tierra camina,
desespera a la alegría, con solo rozarla...

Y mirar de frente al miedo, esperando ser el sueño,
que perdió en la oscuridad.
Que zozobra, como el barco que aun hundido
se levanta, que espanta al amor que le amarra, a la cal...

Y pensando que llegarías, le dió por respirar,
invadieno al sueño eterno del oxígeno del mar,
de las playas de Andalucía que solías pasear,
tú, mi Luna, y en el horizonte naufragar...

3 mar. 2010

Se pospone la publicacion del libro.

La publicacion del libro se va a retrasar unas semanas, ya que estamos trabajando para mejorarlo, y el tiempo se nos echa encima. De momento no hay fecha de salida, pero esperamos que en una semana podamos adelantaros la fecha. Un saludo.