¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

31 ene. 2010

Las palomas del Retiro.

Las palomas del Retiro, ya no pasan por mi lado,
me tienen marginado, por vivir en soledad.
Y mira que las digo, que para mi tú eres olvido,
que ya no vivo cautivo, pero no comprenden nada.

Será la edad, los movimientos de tu mano,
que mueven la Luna, al parecer, se ha encallado.
En las faldas que te pones, para volar por el cielo,
con volantes que reclaman, la atención del mundo entero.

El saber que traman algo, su caminar las delata,
con pecho de plata, y pelo de esquirol.
En bucles semejantes a las fuentes que reposan,
en bancos alumbradas, esperando a un buen señor.

En mi tejado se posan, las mañanas pasan fugaces.
Rompen la antena, me pillará el apagón.
Pero son graciosas, audaces, diferentes.
¡Cuanto quiero a mis palomas relucientes!.

30 ene. 2010

La Luna está tan lejos.

Dame tan solo, un segundo de tu tiempo,
y quiereme como si no hubiera mañana.
Tanto me duele, que no sean mios tus besos,
y dedicarte mis versos, esperando que te importen.

La Luna está tan lejos, que no puedo tocarla,
contigo si que puedo, y no me dejan ni rozarla.
Alocado este universo, ¿como que no puedo besarte?
Para intentar impedirlo, tendrán que matarme.

O encerrarme de por vida, en el asilo de sentimientos,
en el que hace tiempo me contaron, estubiste tú.
No te preocupes por eso, todos tenemos pasado,
y algún que otro secreto ocultado, ¿no?.

En un mundo de amapolas, se alzó con arte una rosa,
y al raso tumbada esperará mi llegada.
Para ser besada por el príncipe que la despertará de su letargo,
demostrándola el camino, de mi brazo, de mi mano...

Como dijo un tal Cañete.

Es una revolución, mi manos se niegan a tocarte.
Me duele pensarte, mirarte, admirarte.
Tan mala, frívola, traidora, ¡cobarde!,
¿desechaste mis besos, por negarme a tocarte?

¿Pero de que vas? ¿Me lo puedes explicar?
¿Eres tu la mala, o yo lo entendí mal?
Será que no comprendo, el sencillo caminar,
será que te conformas, con una noche nada más.

¿No comprendes, que no busco eso?
Solo busco el beso, que me enseñe a amar.
No te quiero por tus cuerpo, de sobra me da igual,
te amaba por tus adentros, lo tuviste que ignorar...

Ahora soy yo, el malo de este cuento,
por no saber apreciar, será, lo potente de un buen cuerpo.
Como dijo un tal Cañete, llamame ingenuo,
por considerarte algo más, que un objeto.

Al amanecer.

Amaneces de la mano, del tic-tac que te acompaña.
A diestro y sinistro, las miradas que te empañan,
el espejo adiestrado para verte mucho más guapa,
cada mañana al amancer, al alba.

En un tierno susurro, de sonrisas escondidas,
de la cama te levantas, a trompicones, zancadillas.
En la cocina te espera, el aroma del café,
que embriaga tu mañana, el cálido amanecer.

Que se tiñe de castaño, el oscuro de tu pelo,
cuando bailan al Sol tus pestañas, y reflejan su poderío.
Gestionando la mañana, cual cuenta de cálculo superior,
expresas tus emociones con un fugaz sonrisa.

Si cada mañana miro a tu ventana, en el transcurso del tren a tus pies.
Y noto tus miradas, me regalas una risilla traviesa,
de esas que me enloquecen, me hacen perder el sentido.
Cada mañana que te veo, al amanecer, se vuelve todo tan sencillo.

28 ene. 2010

Hija de puta.

Hace tan poco y a la vez tanto tiempo,
incluso confuso por el viento te pienso,
jamás sentí algo tan estraño, y
a la vez tan bello.

Después de luchar me di cuenta;
estube engañado por tu mirar.

Pudiste sincerarte, me preferiste mentir,
hundiste el alma del mendigo que te quiso,
tanta farándula barata vacía de sentimientos,
ahora te das cuenta, no soy un juguete...

25 ene. 2010

Y el tiempo nos puso en nuestro sitio.

Se posó el gorrión, en tu mármol brazo,
hacia ti giró la Luna su sonrisa.
No te mete prisa, el pobre que avisa,
rayos al alba de esperanza infinita...

Con tu guitarra blanca disparas a mi alma,
sin quererlo, sin saberlo.
Impidiendo que corra el tiempo,
que sobre patines nos lleva.

Las calles que de tu mano recorrí,
son el recuerdo de lo que una vez fui,
solo un niño ciego por tu pelo,
solo un niño, sólo fuí.

Y el tiempo nos puso en nuestro sitio,
a mi en mi cama, puro, bonito.
A ti en la tuya, de negras sábanas,
vida arrancada por tu amor...

Mide tus palabras princesa

Le plantó cara al miedo,
cuando pudo correr.
Se ebadió de cerrar los ojos,
torturó su cabeza con ideas subrealistas.

Aún a sabiendas de lo alto del empinado barranco,
se adorrilló ante tu altar,
imploró tu perdón, te dió por rechazarlo...
le dejaste abandonado.

Usaste tu métrica perfecta en su contra,
razona, piensa, quiere, si aún recuerdas como.
El te mostró el camino, te intentó quitar la venda,
que con odio tampaban tus tiernos ojos.

El que avisa no es traidor,
mide tus palabras princesa,
el de arriba te escucha y te supera,
no tientes su ira hacia ti...

Te miran de reojo.

Es el mirar de un hombre,
que desconsolado, busca un camino,
donde guardar refugio a la tormenta.
Busca el latido que le lleve a tu lado.

Su mirar, penerante, incisente,
oprime y desvela al que le miente.
Su samblante gris aterra
tu cantar tronado.

Los mismos que un día, te dedicaron la sonrisa,
que a nadie más regaló.
Pero no apreciaste su alma, su regalo,
su cálido abrazo, no quisite su amor.

Y ahora esos ojos, te miran de reojo
en la oscuridad de sus pensamientos.
Y sabes que están llorando por dentro,
viendo, como te vas...

23 ene. 2010

Su inocente mirar...

Tu vida o la suya, tú decides.
Me obligaron a escapar,
tenía su bracito, vi sus ojitos...
y la tuve que abandonar.

Antes de marcharme, me miró a los ojos,
y en un segundo todo se hundió.
No me mires así por favor,
me obligan a marcharme...

Venian a por nosotros, sus propios hermanos
la abandonaron sin más.
¡Tenía siete años por Dios!
Criaturita, que Dios te acoja en su hogar.

¿Quien me borra la mirada de esa niña?
La impotencia de tenerla tan cerca, y tener que abandonarla.
Era media hora por Dios, y hubiera salvado su vida.
Y ahora me atormenta su recuerdo, su inocente mirar...

¿Quien me manda ser haitiano?,

Sepultado entre llantos y sollozos.
Miles de vidas sobre mi cabeza reposan.
Lugares en los que alguna vez estube,
hogares que ya no darán cobijo.

Torturado por un hierro que se clava en mi costado,
recostado sobre piedras, u escombros del pasado.
No me sirve gritar, me quita aire,
me quitaría segundos para vivir, segundos de esperanza.

Escucho los primeros ahullidos de la noche,
mis hermanos estarán cerca.
No se quien seguirá, no se quien no.
Me alimento de la carne de mis seres queridos, bebo de mis lágrimas.

Se que serviré de publicidad para los otros,
pero me quema por dentro saber,
que no quedan esperanzas, solo queda creer en un dios,
que me ha dado la espalda.

El otro día escuché a mi madre nombrarme,
me dijo que me quería, que me extrañaba, y con su cálido susurro,
cerré los ojos, cansado de luchar, diez días sin descansar...
y oir que se retira la ayuda.

Se fue mi esperanza, mi única posibilidad.
Han hecho negocio con mi vida, han hecho publicidad,
y me dejan aquí tirado sin más, ¿quien me manda ser haitiano?,
¿por que nadie avisó de lo que iba a pasar?...

Que nunca quiso quererte querer.

Llegar a las cien noches sin ti,
y seguir queriendo sobrevivir.
Ver el mundo desde mi perspectiva,
soñar con tu rostro apagado.

Querer correr, sin poder,
pues estás atada a él.
Querer volar, sin querer,
todo te lo ha dado él.

Le debes tú, según tú,
él todo te lo ha dado.
Te digo yo amor,
que de todo os a faltado.

Poder querer a un ser, sin pies ni cabeza,
que flota impoluto por el aire, por la tierra.
Que nunca quiso quererte querer,
y tus besos con arte robó sin saber...

21 ene. 2010

Vivir cada momento.

Siempre es el tiempo
el que saluda por mi ventana,
mas siempre pasa corriendo,
esperando, que llegue el mañana.

Ya no recuerdo las penas,
se fueron volando por la serranía.
De caer, cayeron en tus brazos,
tocando fondo de por vida.

Cuanto tardas en tirar todo
por la borda de quien aborda
temas que solo pierden el tiempo.

Cuesta retener las ganas de
salir corriendo, para seguir creciendo,
vivir cada momento, seguir viviendo...

17 ene. 2010

Poeta atormentado.

Cierro los ojos, y observo el interior.
Todavia quedan rastros del ayer,
ni una sola mueca sin reprimienda,
ni un solo recuerdo que olvidé.

Su rostro me persigue cada noche,
en un mal sueño la encontré.
Y tizanada mi cara del hollín del tiempo,
sin más dilación la besé.

No se va, no se irá, pues nunca se fue.
Creí haberla querido perder... pero no.
Es mi yo carnal el que no quiere más daño.
Es mi otro yo; te extraño.

Sigue apareciendo en mis sueños,
cada vez que me enamoro de otra...
es mi maldición, mi perdición, mi excusa perfecta.
Y yo un poeta atormentado por tu recuerdo...

Sabiendo, que ya no estás.

Duele tanto que mata,
la soledad, el olvido,
el sentir tu vacío,
sabiendo, que ya no estás.

Quema tanto que hiere,
el perdón, lo inmoral,
el oler tu fragancia,
sabiendo, que ya no estás.

Suena tanto que estremece,
tus cadenas, tus grilletes,
el oir tu gemido,
sabiendo, que ya no estás.

Es una llama incandestente,
cálida, tenue; improcedente,
tocar su alma de frente,
sabiendo, que ya no está...

Y si toca despedirse.

Puedes ahorrarte el perdón,
no me busques más excusas.
En un solo corazón,
no puede caber tanta basura.

Quizás exista algo mejor,
lejos de tu campana.
Quizás hallá un corazón,
que no mordiera la manzana.

Y si toca despedirse,
dame dos besos y adiós.
Que no voy a rendirme,
ni me dará un colocón.

Y si toca despedirse otra vez,
con mano en alto y al cielo,
despidete de tus dudas,
yo lo haré de mi sueño...

¿Como explicar el amor?

Ironías del destino que me traman,
mas pequeñas a tu lado serán.
Por grande que parezcan,
tu ironía existencial suprema, burda, y ciega...

Contabiliza, los pasos ya dados,
rentabiliza, los besos robados.
¿Eres tu la que me enseñará el amor?
Y me pedirá explicaciones...

Que explicar, ¿como explicar el cielo?
Acaso un irónico movimiento, tiene lógica.
Que decir tiene que te ame,
como explicar lo grande, lo infame.

Abrirte o mostrarte, cambiar de aires por un tiempo.
Marcar el ritmo del latido que me mueve,
¿como explicar el cielo? me pides que te explique lo que siento.
¿Como explicar el amor? Con decir tu y yo se entiende...

12 ene. 2010

Tell me liar if I say I love you.

Try to imagine, try to feel.
Tell me what you need, I'll try to give it to you.
Shout to the moon that you love me.
Just shout; I'll kiss you.

You say that the train only passes once,
I tell you it hasn't arrived yet.
I know, it's easier to cry tonight,
you know, I hate easy life.

Falling to your eternal lie,
everybody is in silence,
they want to listen to you,
all we want to know it's the truth.

My notebook is tired of you,
my pen is tired of telling your history.
Tell me liar if I say I love you,
tell me stupid, if I try to kiss you...

9 ene. 2010

Eran tres.

Eran tres. Las cuestiones sobre mi mesa.
Eran tres dia tras dia.
Eran tres, siempre lo eran.
Eran tres.

Un amigo de siempre era,
fugaz destello de la Luna su amada,
y una tercera que aparecia
sin que nadie la llamara.

Eran tres, desquiciados, sinceros.
Mas el tiempo daña la mente,
los sentidos se vuelven lentos,
el alma se enegrece.

Eran tres, no siempre lo fueron.
Hubo un tiempo en el que mandaba la lógica.
Él la estaba matando a ella,
y la otra, a los dos...

Eran tres, mas digo eran pues;
uno muerto por desdicha,
la otra de baño en baño,
y ella, pobrecita; muerta por amor...

8 ene. 2010

Vuelvo a componer.

Vuelvo a componer, vuelvo a suponer.
Cada beso, cada abrazo,
estirpado del odio del hombre,
que ya no se acomoda en mi pecho.

Nos es más, que el desvanecimiento
del crio, que llora su pérdida.
Y teme, escucha y aprende,
todo lo que no aprendió por amor.

De negro pasado, árido futuro,
pendiente del viento que corre.
Sin saber que en su espalda, su confidente.
Y en su mente, solo amor.

Aquella que miente nunca te convino,
mas con vino no saciaras las penas.
Y cerraras las cicatrices del destino,
esperando, a las almas sinceras...

4 ene. 2010

Tambien en YouTube.

Seguimos expandiendonos! El cuerpo técnico de El Diario del Perdido, ha creado el canal en YouTube de "El Diario del Perdido", en el que subiremos poesias recitadas por Fernando Cañete, entrevitas, curiosidades. Tambien, próximamente, crearemos el perfil en Facebook. Bueno, espero que sigais disfrutando de la poesía de Cañete, que va a más cada día que pasa. Un saludo a todos, y para contactar con Cañete, podeis agregarle a su correo; RMCanete_93@hotmail.com, o agregarle a tuenti ( Cañete el Perdido), o suscribiendos a su canal en YouTube; eldiariodelperdido. Un abrazo a todos!

Luchando con molinos.

Subí las escaleras del cielo a oscuras,
para resvalar y caer de nuevo a la Tierra.
Ya no me acuerdo de mi nombre,
traté de olvidarlo cuando me necesitaron.

Si el infierno no me manda acordes,
será porque no quiere que los toque.
Si ya no te miro como antes,
me estaré quedando ciego.

Tanto ruido para dos pedradas,
que de alcanzarte, te dieron en el corazón.
Tantos besos fingidos, que en tu habitación
recobre el sentido, ya no me dura tu colocón.

Perdóname por ser quien soy,
solo un triste poeta capaz de amarte.
Recúerdame por ser,
tu poeta con cara de chiste.

Tanto vino tu cantaro a mi fuente,
que al final se emborrachó.
Y perdío el sentido, luchando con molinos,
el pequeño, pequeñito; se quedó.

3 ene. 2010

Ejemplo del perfecto amor.

Solo el viento me comprende.
¿Para que explicar a alguien lo que siento?
Lo que necesito es tiempo para reflexionar,
tiempo para... tiempo en general.

Dejaré un espacio para contar mi historia, en el libro de la vida.
Que mi ejemplo sirva de exiemplo, en el mal amor.
Un amor torpe, lento, firme, incoherente...
un amor mio, como soy yo.

Corazón cobarde, no luchó contra el destino.
Corazón triste, que ya no es corazón.
Si tan solo buscando la excelencia, la encontré a ella;
claro ejemplo, del perfecto amor...

Polos opuestos que se unen
en su confrontación contra los sucesos.
Yo Romeo, ella Julieta, los dos muertos por amor;
ella en la cama con otro, en una cuneta, yo...

...

A destiempo, para,
mejor olvidemos lo nuestro.
Cuidado que quema,
más le duele al que no besa.

De madrugada componiendo,
en lo alto de tu balcón.
Basandome en recuerdos,
de nuestro más que raro amor.

Descubramos el verbo volar.

Tus ojos me miraron, y de repente,
gritaron al aire que esperara un poco más por ti.
Que ni tanto, ni tan poco. Que mi sueño
eran tus labios, pero que esperara un poco más aquí.

Si no tengo prisa, mañana no madrugaré.
No he quedado con nadie, ¿que le voy a hacer?
Si estoy más solo que la Luna, si como tu no hay ninguna,
si uno de los dos debe de torcer.

Hacia derecha, o izquierda, hacia tu boca de reina,
para quitarte el alma y sé;
que si te lanzas, me lanzo, que si me quieres, te muerdo,
pero lo que no voy, es a correr.

Que paso ya de dudar, que para eso está Navidad,
para reir si la vida va muy mal.
Que ya no quiero pensar, solo te quiero tocar,
descubramos el verbo volar.

En diez dias.

Agua pasada que moja mi cara.
Es la brisa del viento de poniente,
la que me azota la espalda cual vendabal.
Tiempo que pasa rápido a tu lado.

Se me irian horas, odio mirar al reloj.
Prefiero mirar tu cara, es más bella amor.
Es el miedo a lo desconocido,
el que con mi amor compite.

En diez dias irrumpiste en mi vida,
como nadie antes lo había hecho.
Me enamoré de ti, tú de mi,
y por tonto, nada fue hecho.

Me faltó la lucided de la que fardo,
pero seguro, la vida, me dará otra oportunidad.
Y aunque no me veas, estaré llorando,
si llego a ser tan tonto, de dejarte marchar...

¡Maldito cobarde!

Te quiero, y sobran las palabras.
Mudas expresiones si te veo, si me tocas.
Tanta vergüenza me da hablarte, tocarte,
aún sabiendo lo que sientes.

Seré cobarde, pero no traidor.
Y por no traicionar a mis principios, te estoy perdiendo.
Y no me perdonaría tu olvido,
otros si, el tuyo no.

Te amo demasiado, no soporto la idea de perderte.
La imagen de ti sin quererme a mí, me horroriza.
Soy idiota, lo sé. Es el miedo a la imprudencia
el que me empuja hacia atrás.

Si me dieras otra oportunidad, o si yo la propusiera.
Pero tampoco me atrevo, ¡maldito cobarde!
No lograré perdonarme el perderte,
tendré que dejar mi timided de lado y besarte...

Cobarde.

No tengo remedio, por más veces que me caiga,
más veces me tropiezo, más crece mi ignorancia.
Pensé que dejar hablar al tiempo era lo correcto,
y ahora me dicen que el tiempo es mudo...

No me deja dormir, tu recuerdo no me deja,
no se aleja, no se marcha, me atormenta.
Quizás perdí una oportunidad divina,
pero juro que tenía mis motivos...

Aún así, no comprendo lo que me rodea,
un aro de luz que me ciega y no veo nada.
¿Eres real, o una broma del destino?
¿Que hago, te alejo, o te sigo?

Maldito miedo que se asoma en mi cuerpo,
llamamelo, lo merezco; cobarde.
Tanto que presumí de valores, y ahora me arrepiento de ellos,
por dios, no te marches, dame otra opotunidad si no hice lo correcto...

Culpando a la Luna.

Mírame, hablame, sienteme...
Piensa en lo que te pierdes,
cada vez que corres, que te alejas,
y miro como desde lejos te caes.

Sigo soñando, sigo creyendo.
Continuo pensando que todo es un chiste
malevolo del destino, que se rie de mí.
Cuanto la quiero...

La lógica imposibilita mi amor,
lo hace lento, lo hace torpe.
Enfría mi alma, derrite mis ojos,
que se queman si te ven en brazos de otro.

Apagué el infierno, con las tristes lágrimas que derramé,
esta vez no podré levantarme.
Y al final acabamos los dos en camas separadas,
culpando a la Luna, por alejarnos...

1 ene. 2010

Ya que no me dejas caminar...

Cada vez se empina más la cuesta.
Se hace mucho más difícil andar.
El camino se hace eterno, lento, doloroso.
No creo que aguante mucho más.

Me dejaste en un pedestal,
me empujaste de él después.
Lo más fácil sería llorar,
que nadie lo llame perder.

Volví a ilusionarme, volví a equivocarme.
Tu retrato se destiñe en mi mente.
Tu voz no suena en mi cabeza.
Tu boca ya no me da alas.

Ahora me conformo con lo mínimo.
Con muletas me tocará andar,
ya que no me puedo apoyar en tu hombro,
ya que no me dejas caminar...

No soy más.

Si lo bloqueas, no pasa.
Si no quieres oirme, dame la vuelta, me pondré en silecio.
Los campos están arrasados, no queda nada que amar.
Todas las flores están marchitas.

No seré yo el que reinvente el amor,
aunque me encantaría hacerlo.
Para cambiar los baches y obstáculos,
que me impiden tenerte.

De una patada, mandé el balón a tu tejado.
Si veo un hueco, no lanzaré.
Me da miedo la inconsciencia del amor,
me da rabia mi sensatez.

No soy más que el muerto viviente,
que vive si te ve.
No soy más que un sueño,
no soy más, que una copa de té...

Chico de Diciembre.

Es el primero, de una serie de mil.
Es el silencio quien se apodera de mí.
Son las ganas las que me pierden,
es la lógica irracional la que me extraña.

Antes de perderte, prefiero herirme.
No olvides lo que estoy haciendo por ti.
No me perdonaría perderte,
por eso resiento las ganas y sufro.

Verte con otros me quema.
Es mentira, el amor no siempre es en primavera,
se cosecha cuando lo siembres;
solo soy el chico de Diciembre.

Se que es lo mejor, ninguno sufre, todos se divierten.
Y yo seguiré solo, ¿para que variar verdad?.
Añado madured a mi experiencia, anoto otra más de mis vivencias.
Y se que no soy el primero, pertenezco a una serie de mil.