¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

23 ene. 2010

Su inocente mirar...

Tu vida o la suya, tú decides.
Me obligaron a escapar,
tenía su bracito, vi sus ojitos...
y la tuve que abandonar.

Antes de marcharme, me miró a los ojos,
y en un segundo todo se hundió.
No me mires así por favor,
me obligan a marcharme...

Venian a por nosotros, sus propios hermanos
la abandonaron sin más.
¡Tenía siete años por Dios!
Criaturita, que Dios te acoja en su hogar.

¿Quien me borra la mirada de esa niña?
La impotencia de tenerla tan cerca, y tener que abandonarla.
Era media hora por Dios, y hubiera salvado su vida.
Y ahora me atormenta su recuerdo, su inocente mirar...

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