¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

3 ene. 2010

Descubramos el verbo volar.

Tus ojos me miraron, y de repente,
gritaron al aire que esperara un poco más por ti.
Que ni tanto, ni tan poco. Que mi sueño
eran tus labios, pero que esperara un poco más aquí.

Si no tengo prisa, mañana no madrugaré.
No he quedado con nadie, ¿que le voy a hacer?
Si estoy más solo que la Luna, si como tu no hay ninguna,
si uno de los dos debe de torcer.

Hacia derecha, o izquierda, hacia tu boca de reina,
para quitarte el alma y sé;
que si te lanzas, me lanzo, que si me quieres, te muerdo,
pero lo que no voy, es a correr.

Que paso ya de dudar, que para eso está Navidad,
para reir si la vida va muy mal.
Que ya no quiero pensar, solo te quiero tocar,
descubramos el verbo volar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario