¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

30 may. 2012

Garabato en el papel.

Hoy debo admitir que me siento ausente.
Entre la gente, reconozco mis fugaces destellos de atención.
Pero ni aun así me divierten…
vuelo sobre mi órbita, inerte.

Soy un ave de cartón, que sobre vuela aquel rincón, siempre.
Un garabato en el papel que indica ira…
quizá si vuelvo a caer…

Hoy todo será como yo lo quiera decir.
Nada cambiará si ambos nos dejamos morir.
Puede que si lo gritamos más alto, o más en nuestro idioma…
si llegaran a entendernos evitaríamos el fin.

Esta noche me prohíbo ser más yo.
Pienso perderme entre tu ilusión,
y en cada respiración seré tu contracción.
No las ganas de expandirte o de volar, no esta ocasión.

Somos restos en la piel de un pasado que quemó.
Seres incapaces de caer si ellos llevan el timón.
Volveremos al ayer si al futuro no lo colma la razón.
Volveré a caer, volverán a caer…

porque cayendo soy yo.
Porque cayendo somos dos.
Esboza una sonrisa más…
mírame sin decir nada más…

29 may. 2012

Venganza, dolor bonito, dioses.

Hablan, hablan tanto y hacen daño... dicen cosas, con sentido a veces, pero van a dañar. Qué hijos de puta.

Y yo... nunca he tragado a los hijos de puta.
¿La venganza más cruel? La que no duele. Creerme.
Pero la vida es así, tíos que no valen nada, toman poder por la pasiva colaboración de la gente. Y ea, un nuevo subnormal jugando a ser Dios.

Y es entonces... cuando se lo recuerdas; Dios murió.
Y tú... tú no eres menos!

La vida es bonita, plantar flores es bonito, yo soy bonito.
El dolor duele, pero a veces es bonito.
El mar es calma, la calma es pasajera, la risa a veces es venganza, y la venganza a veces es dolor.
Pero yo seguiré siendo bonito, el dolor será bonito.
Porque así es el arte, venganza en forma de dolor bonito..

¿No ves que nos estamos jodiendo?

Suenan las guitarras que indican el comienzo del baile.
Hoy llorarás de pena al verme resurgir.
El dolor será el aliado perfecto de esta condena,
si la soledad se lleva lo que quedó tras fingir…

Miradas al vacío que no esconden el suplicio,
dicen que el castigo será, tragar aire al besar.
Puñales como versos que se clavan hasta el tórax,
un tiempo que aniquila cada grito de verdad.

Ahora que todo va a comenzar,
mis comandantes empiezan a dimitir.
Ahora que tocaba luchar contra tu ser,
todo cuando tengo ha empezado a correr.
Y gritos por aquí, y gritos por allá.
¿No ves que nos estamos jodiendo?
Vamos a dejar de calentar esta batalla…

Puede que el sueño nos meza hasta un nuevo amanecer.
Que no sepa como anoche, que no sepa a ayer.
Siempre puedes cambiar de aires, si están crispados éstos.
Siempre puedo morirme y dejar que hable el resto.

No será posible… hoy no.
No entra en mis planes mi abdicación.
Verás relámpagos por la emoción.
Comienza un nuevo asalto con una nueva razón.

Ahora que tocaba asestar el golpe final,
las espaldas se doblan hasta tocar el barniz.
Ahora que venía la muerte final,
deslizan tras mi puerta un papel que dijo “estar feliz”.
Todo cuanto soy lo mata tu orgullo…
¿No ves que nos estamos muriendo?
Que ya no hay remedio para nuestra realidad…

Y cada emoción sabrá a suspiro.
Sí, cada emoción sabrá a tiempo perdido.
Una estampida para el recuerdo que me mantiene vivo,
deja entrar a la calma que conlleva un nuevo momento impío.

¿No ves que nos estamos jodiendo?
Basta ya de pelear…

Sigo bebiendo a tu lado.

Caerán las once y seguiremos bebiendo,
al son de este desalojo emocional.
Seguiremos vertiendo al papel, emociones sabor mar.
Añoro esos domingos de extraña sencillez.

Todo se vuelve tan infinito a tu lado...
pero no lo entiendo, no entiendo nada.
Tienes el pelo alborotado, y la mirada perdida.
Algunos dicen que ando perdidamente enamorado...

Da tanto miedo verme así, arrinconado.
Negando una realidad que debería haber aceptado.
Podrías ser infinita, y mía...

Si dejamos morir la pasión, caerá en tinieblas.
Si consiguen pasar forzando la puerta,
no volverán a saludar a menos que sientan el alma muerta.
Si te dejo marchar, si el corazón desacelera...

Pero es tan arriesgado, poder caer de primeras...
si fueras cualquier otra sería más sencilla esta tregua...
no puedo hacer más, que esperar a que des una última vuelta.
Mírame, sigo bebiendo a tu lado, siempre de la misma botella...




25 may. 2012

I love you, hey.

Guarda de recuerdo aquella voz.
Simple, llana, vaga.
Guarda en un rincón de tu habitación mi voz.
Allí morirán... las palabras.
Serán tentaciones mundanas ante tu divinidad.
Búscalas, búscame, búscalo; ese cajón.
Donde bajo llave, guardadas quedarán;
las frases que entre compases te dediqué.

Cierra la puerta que hace corriente,
y entre el viento el verso se deja llevar.
Ay... ¿cuándo entro yo?
Sigue cerrado tu cuarto, sigo impaciente amor.

Todo cuanto era, ahora sólo es vacío.
Si cada mañana despierto sudoroso,
otra pesadilla habrá vencido.

Quizá soñé tu cara.
Quizá, con tu vestido.
Pero siempre la misma mirada,
y aquellas frases sin sentido;
I love you, hey...

24 may. 2012

Vertientes del pánico.

Tus miradas son, vertientes de mi pánico.
El encierro del fin, del caos; el caos está en tu cuarto.
Vamos a correr, ven, vamos a marcharnos.
Comenzará así a caer, la miel de nuestros labios.
Y no sabrá tan bien...

Podría estar muy bien.
Podría ser distinto esta vez, enterrar la sien.
Y así nadie más lo piensa.
Podría estar bien, debería estar tan bien,
que quizá si no sale bien, el bien perderá la carrera.

Ya lo ves. He caído otra vez.
Estoy a tus pies, sirviéndome de ti para poder crecer.
Y entre el miedo a renacer,
se esquiva el miedo a volver a ser... yo.

Siendo tan real como falso es este hoy;
¿dónde está la igualdad a la hora de perder?
Si tienes pensado morir así, perder así toda oportunidad;
¿Por qué seguir fingiendo que algo mínimamente puede cambiar?

Ya me ves, he caído a tus pies.
Y esta vez, esta vez será fetén.
Venas que van a llorar la marcha de esta oscura noche,
pienso ser capaz de asesinar cada reproche.

Vámonos... vámonos de aquí.
Siendo tan fácil sonreír, sin ti.
Vamos a escapar sin hacer ruido,
que el ruido matará, lo poco que hemos vivido,
y que fue feliz...

22 may. 2012

Vela.

Da la sensación de estar encendida la vela que da paso a la calle.
Mis oscuras pisadas retuercen botones, en el fondo, es manto de calle.
Aquel desenfreno, aquellas locuras… son globos flotando, tapando las nubes.
Son heridas de guerra encerradas en triste camisetas, mientras la vela titubea.

Tal vez sin conciliamos el sueño, si conseguimos dormir.
Allí, allí a lo lejos nos vean renacer entre pieles y sedas.
Aunque, todo estará oscuro en nuestro retorno, no nos esperan.
No quieren vernos, no quieren volver a pelear.

Vamos a andar por el aire, a besarnos sin labios.
Vamos a hablar de volver mientras todos nos ven caminando.
Vamos a hacernos perder lo poco de bien que nos queda,
vamos a suponer, que esta herida ya nunca más nos duela.

Vamos a volver a ser, sólo ropa que se quema en la noche.
Luces bohemias entre bombillas un tanto sentimentalistas.
Vamos a recordar aquellos meses de infarto.
Vamos a ser lo que Septubre quiso entregarnos…

21 may. 2012

Los seres sin piel.

No queda piel que podamos seguir arrancando.
No quedan noches de miel, para recordar.
Es el misterio de como corrimos tanto.
Era el profundo sentir que suponía la verdad.
Y bailamos.

Dale tres vueltas más y seguro que lo conseguirás.
Quizás, el secreto era frenar.
Y cuando bailes la luz, recuérdame mintiendo.
Si se fuese la luz, mi risa cautivará.

Vamos a matarnos esta noche, sí.
Vamos a llegar al final.
Y en pleno barranco, sí, entenderás al fin
Que todo puede acabar tan mal.
Dije; ya lo verás...

Somos seres opacos ante un cristal.
Un lienzo en blanco que refleja la crudeza
de la ira que soltamos en dirección bi-direccional.
Reyes de la catástrofe, fotos que tiemblan de miedo.

Y ahora, todo está genial.
Caminamos sobre el borde, ya no queda intimidad.
Ni bondad, ni eternidad, ni promesas que duelen hasta matar.
Dije, ya lo verás.
Acabaremos sin piel... bailando entre el cemento del ayer.
Buscando la catástrofe en cada piel.
Aceptando los alaridos que suenen bien.
Seres de luto poco corrientes.
Que morirán con las dudas de cada nuevo baile.

El mar.

Esta noche es fría como las miradas que se escapan.
Si un abrazo supone una nueva mueca de asco,
los suspiros serán fríos golpes también.

Si el silencio sabe a fracaso…

Entretenemos a las olas con palabras que no valen ya.
Conversaciones sin sentido que aniquilan el interés.
Insulsas… las palabras eran insulsas.
La rutina machacaba nuestros brazos también.

Y el mar mantenía su silencio…

Caeremos sobre el mismo hielo que nos deja respirar.
Tan sólo el viento sabrá de nuestra guerra.
Y entre gritos en silencio y golpes coreografiados,
llegaremos hasta el punto en que todo se rompió.

Porque todo rompió en aquel lugar.
Todo se quemó allí, y sí, todo se quemará.
No seremos nada que merezca la pena salvar.
Seremos silencio entre ganas de gritas.

El mar nos tragará.
Tu mal nos tragará.
El silencio nos convertirá,
en seres que se odiarán sin más.

Sin más motivos que la fatalidad.
Por querer mantener algo que no daba más-
El mar en su silencio vivirá.
Y nuestras dudas y miedos con esto acabarán.

¡Será verdad, ya lo verás.
En el silencio lo nuestro morirá!

Las olas.

Hay una cama levitando en el cuarto contiguo.
Aunque no sea algo fantasmal, asusta.
A veces, tiemblo pensando si las sábanas respiran,
o su inercia se confunde con tu excitación.

Pero que si tú me lo explicas todo,
a mí todo me dará igual, ¡eh!
Que ni este es mi cuarto, ni es tu portal.
Y la confusión llevó al estigma…

Fue la sombra que surgió entre las olas.
Observándolo mecer la noche con su viento;
era el mar, fue el mar quien dijo aquello.
Y confundiste su susurro con mi fugacidad.

Ahora mira por tu ventanal.
Búscame corriendo tras el temporal.
Y verás; ¡claro que lo verás!
Desaparezco entre las olas porque vuelvo a mi lugar.

Y ahora tú, y ahora yo.
Si siempre nos turnamos, ¿quién se queda el mal humor?
Pensándolo con calma, no debió surgir.
De entre el mar las olas, entre las olas, ¿el sufrir?

15 may. 2012

Gilipollas(llas)


Ella respondió; qué bien.
A mi triste y fiel “te quiero”
Ella recordó el ayer,
y dejó morir aquél momento.

No puede ser, estás volviendo a ser él.
Ya veo sus ojos y esa otra piel.
No puede ser, no más, no, ya hablas como él.
Ni un te quiero ni un te querré chaval…

Y ahora pongo en tu camino un adiós.
Ahora pones en tu boca un lo siento,
en forma de mirada indiscreta que entiendo.
¿Estás jugando conmigo o ambos lo hacemos?

Si todo fuera de color azul cristal;
el cielo sería asfalto.
Si volviéramos a la casa azul, a aquel lugar alejado.
¡Espera un momento! Un nuevo verso entonado.
Y mis ganas de morir contigo y vivir a tu lado…
gilipollas enamorado.

13 may. 2012

No-presencia innata.

Ya... ya no te quiero.
Cerca.
Aquí a mi lado.
No necesito tu voz para verme arropado.

Y no, puedo entender... desde cuando.
Si todo ha terminado, ¿por qué duele tanto?
No te echo de menos.
Claro que lo he superado.

Y entonces veo una luz tan lejos...
son reflejos de un ser que no es hoy.
Miramos de reojo a los astros que caen, esdrújulos.
Sitúan nuestro sino en un mundo sin fin...

¡Ya se terminó tu historia!
Si hay otro, que te lleve él a la gloria.
¡Hoy se terminó este infierno!
Que me quemaba por dentro y no tenía tu boca.

Mírame bien al pasar...
pásalo bien más allá.

Ya... no te recuerdo.
Miento.
Tan a menudo.
Claro que te recuerdo, te escribo cada rato.

Y no, no puedo aceptar, que tu realidad diste así.
Quizás no hemos hecho más que empezar, ¿quién primero?
Puede que nunca más...
volvamos a despertar... de este puto sueño.

Y entonces veo tu luz, de nuevo alejarse.
Muere en tu silencio sin volver a buscarme.
Enterraré, entre tanto, un hacha que grita demasiado.
Situarán tu adiós en un momento equivocado.

¡Ya se terminó tu guerra!
Si hay otro mejor que yo, que duerma entre tus piernas.
¡Este amanecer traerá más sol!
Del que no quema por dentro y nos da esperanza ajena...

Mírame bien al callar...
muérete bien al marchar.

Todo cuanto quise morirá en tus caderas.
Todo cuanto fuiste para mí desaparecerá.
Espero que lo entiendas cuando pido que te mueras.
Todo cuanto fui se lo quedará tu no-presencia...

11 may. 2012

Halley.

El resumen del noticiario de anoche,
fue que todos los astros caerán.
La radio lo desmintió, nos mantuvo en antena.
Había lluvia de estrellas... y muerte de cada prisión.

Hace tiempo que el universo confabula contra ti.
Hace demasiado que el Halley me arrastró hasta ti.
¿Y si no fue un cometa extraterrestre...?
Si quizá, fue algo más que gas interte...

Este infinito y su dualidad, nos hizo pensar que tal vez,
haya algo más allá de nuestra cósmica realidad.
Un cohete intentando arrancar, y otra estrella a punto de naufragar.
Dan tanta pena... astros que caen en cadena.
Ya lo avisaron antes de cenar, aquella guerra interestelar.

Y un asteroide que vuela sobre nuestras cabezas.
Un agujero negro que nos absorbe en tinieblas, vendando los ojos.
Me miras por un telescopio enfocando a la Luna;
pienso acabar toda esta locura.

Un Big-Ban nos explota y expande.
Sentimos como todo nos quema, notamos dentro las ondas magnéticas.
Invertimos los polos que nos hacían almas opuestas.
De nuevo pasa el Halley, y ese maldito marciano.

Después de horas de apartarnos las manos,
la caída de estrellas nos ha rematado.
Y, ¿si fuéramos los siguientes en caer?
¿Por qué no fingir que todo está olvidado?
¿No ves que Houston nos ha abandonado?

Insolación lunar.

Chapotean tus pies en el agua.
La Luna mira constante.
Callan del mar sus fraguas,
que querían fundirnos en aquel instante.

Canción del navegante por senderos sinuosos.
Miran de reojo errantes otros seres con cierto sonrojo.
El reflejo de la luna se extiende a lo largo de la playa.
Las olas estallan contra un faro que se olvidó de alumbrar...

Te reto a dar un paseo por la orilla.
Si quieres corremos hasta recorrer la orilla,
y perdernos, entre el silencio de la costa.
Y caer rendidos en la arena de la playa que no callará.

Una insolación lunar; caímos encerrados en aquella constelación.
Quizá, quizá si vuelvo hasta aquel lugar todo vaya a mejor.
Una estrella que atraviesa el horizonte exterior, a lo lejos.
Un barco que zarpó hace demasiado tiempo como para que retorne.

Aquella playa alumbrada por la Luna,
la espuma del mar que salpicaba tus pies.
Canciones de Serrat que nunca llegué a comprender.
Una ola que arrastrará de nuevo el amanecer hasta la orilla...

9 may. 2012

En fin...

Vale. Venga, que no pasa nada. Sólo es una más... de las que quedan.
¿Sabéis qué? Me encantaría saber vivir sin esos remordimientos. La gente me lo dice, las chicas me lo dicen, que debería ser más malo. Los chicos sólo me dicen que debería follarme a la que se pusiera a tiro. Sinceramente... ¿qué queréis que os diga? ¿Sois felices? En serio, ir de flor en flor... ¿sois algo en la vida? Sabéis las consecuencias de vuestros actos, supongo que no os importa. Como serle infiel a tu pareja... repetidas veces, y luego ir poniendo cosas como; te amo. Hijos de puta jajaja, es grandioso ver esas falsedades, qué asco en serio, qué asco. "Somos jóvenes" "Eres un amargado Cañete, no estás disfrutando de tu juventud", bueno, opiniones como colores. Mientras que vosotros la metéis hasta en los hormigueros, yo sé lo que es amar. "Maricón" bueno, no creo, tampoco creo que pruebe por si acaso. Hay cosas que prefiero no descubrir. Pero, ni mi primer beso fue por amor, ni mi primera vez tampoco. Ni mi primera pareja lo fue. Y yo, que siempre pensé que esas cosas eran importantes... me doy asco. Por haberme sido infiel de esa manera, por vuestros principios. Y que soy lo que queráis, insisto. No me voy a casar con nadie para hacer nada, obviamente. Pero eso de jugar con los sentimientos de la gente, así, sólo porque podéis hacerlo. No me va ese juego, se me nota demasiado cuando finjo. Haced lo que os venga en gana, obviamente. Pero yo seguiré aquí, viéndoos e inspirándome. Por desgracia, tengo muy claras las cosas que no quiero ser, pero no las que quiero ser. Tampoco tengo claro a quién quiero... y lo siento, no puedo prometer nada, encima eso. Jamás he prometido un para siempre, ni he dicho un te quiero, porque no lo he sentido. Porque yo temo, y tiemblo sabes, y no puedo prometer. Porque tengo muchas dudas de todo... y a quién le duela que haya días que recuerde otras caras, otras conversaciones, otras personas que me llenaron como persona... no puedo remar sólo siempre, lo siento. Yo perdono otras cosas que nadie sabe reconocer al parecer. Pero bueno, he aceptado con el tiempo, que es tontería luchar contra estos "seres únicos" como dicen los lesbianos. Ellos sabrán, ya vendrá alguien como yo, supongo, y si no, pues nada, morir en soledad. Hay gente que le pasa, no es tan raro.
Pero tengo muy claro, que no estoy dispuesto a seguir dando bandazos a ver a quien engaño. Soy lo que soy.
Aquí estoy porque he venido, porque he venido aquí estoy, y si no les gusta mi canto, como he venido me voy. Pero volveré...

8 may. 2012

Si pudieras oírme.


Si pudieras oírme.
El mundo quedaría tan, tan distante.
Si llegaras a verme, tan gigante...
pensando que el mundo separó nuestros instantes.
Y morirían las palabras si pudieras oírme...

Somos ceniza en una relación alejada.
El delirio se convierte en rutina contra mi ventana;
posos de café en tazas con nuestros sorbos,
perturbando su cálido susurro negro con nuestra ira.
O quizás era miedo lo que nos alimentaba.

Es tontería, si pudieras oír mi grito tú también gritarías.
La coraza me hace más fuerte, el manojo de engaños prudente.
Si se apagaran las luces, si nos diese tiempo a escapar.
Si nuestras huellas se confundieran, si no supiesen nadar.
Seríamos libres, libres de estas ataduras.
Seríamos libres, sí... y perderíamos lo que hoy nos hace llorar a solas.

Vámonos.

Vámonos, que el hielo se acerca a por nosotros.
Que nos pisa los talones.
Que nuestras peleas son resistentes.

Vámonos, vámonos, vámonos de aquí.
Que entre este silencio no podremos reír.
Aunque las cenizas del pasado evaporen la ilusión...

Vámonos tan lejos que ni la sombra nos siga.
Vámonos, vámonos... hoy toca esperar.
Un último golpe y nos vamos a dormir, promételo.

Prométeme que me mirarás como ayer.
Vámonos lejos de las promesas que no dicen nada.
Y míranos. Hemos perdido ya. No nos dará tiempo a correr...

7 may. 2012

Someone like you...

Qué pena...
ver lo que somos, y lo que fuimos.
Cómo pasa el tiempo sin estar a tu lado.
Y, no es lo mismo. Pasa todo pastoso, lento, aburrido...
El no hablarte duele, duele demasiado pero aparento ser fuerte.
¿Estás orgullosa de mí? He fingido que vivo bien sin verte...

Recuerdo momentos vividos a tu lado; tantos...
el pensar que lo que soy te lo debo,
que todo lo que ayer era luz hoy es negro porque no estás.
Qué simple la vida, ¿no?
Me merezco algo mejor, pero es imposible, porque nunca existió.
Y desde mi humildad, lloro, ¿qué quieres? Te quiero, aún.

Sólo deseo, te pido; ruego.
Que noches así pienses en mí, aunque duermas con él.
Y mires al cielo, y hables a la nada, como hacía yo.
Finge que aún te importo, no lo veré, pero no me sentiré tan separado.
Y en las noches en las que llegue hasta mí tu aroma,
prometo mirar a aquella estrella, y pensar;
eres tan bella... pero no eres ella...

Never mind, I'll find someone like you.
I wish nothing but the best for you, too.
Don't forget me, I beg, I remember you said;
Sometimes it lasts in love, but sometimes it hurts instead...

Musa del alba.

Ella duerme ya.
Sus sábanas tiritan al rozarla.
Ángeles del sueño temen cantarla.
Sus voces no descansarán.

El ayer se irá mientras tanto.
Entre tanto alboroto no se escucha su llanto.
Ella se estremece ya, ella está inmóvil ya.
Ella no puede más con tanto trabajo.

Y mientras todos se van, ella calla entre gritos;
que ante tal magnitud de verdad no podrá con los gritos.
Sueños que vienen y van, y gritos que siempre aullarán.
Y entre su brevedad descubre su alma desnuda.

Durmiendo se ahogará.
Mecerá su calma, tras;
tras mil gritos de soledad.
Su temor se dormirá.

Descansa musa del alba,
que viene el mañana con nuevas luces para alumbrar....

6 may. 2012

Pequeño ignorante.

Creo que aún me queda un resquicio de mi hogar por regalarte.
Toma mis noventa kilos y mis ilusiones.
Ahora recoge cuando caigan los pedazos de mi corazón,
anclado a tu caminar desde tiempos inmemoriales.

Si crees que no es suficiente, toma mis letras.
Mis horas, el tiempo que le resto a lo que soy por hablar contigo.
Las noches que he pasado susurrándome que todo será distinto.
Y los abrazos a la nada cuando decidías marchar.

Todo te lo doy, ¿para qué quiero tanto?
Si tu desprecio bien llevado podría darme placer.
¿Para qué trastornarnos hablando de algo más que hablarnos?
Si cada gramo de mi piel pertenece a tu aliento al parecer.

Aún me queda un mínimo de amor propio y orgullo,
si quieres te lo envuelvo para regalo y quizás así lo prestes atención.
Creo que tengo un par de amigos de los que aún no me he alejado.
Voy a ver si consigo que también se caigan ante ti .

Mi familia ha sido dada en adopción a la incoherencia,
y su preocupación ha sido trasladada a algún centro de desintoxicación.
En mis adentros sólo quedan úlceras, las secuelas de tu paso.
Y más allá de mí sólo vive la desilusión.

Y si te parecen pocos diez meses, más que estuve de gestación,
aquí seguiré; caliente, caliente, y con el estómago en un puño.
Quizás algún día te dé por valorarme, y no me lo quiero perder.
Y entre tanto seré el uno que a algún otro corazón arrasó.

Y aquí me tienes, enganchado a ti.
Sin más sin vivir que el aire, que a veces sale de ti.
Otras no te acuerdas; ni de las noches que viví por ti,
ni de los tratos miserables, que suelen ir hacia mí,
y suelen ser en balde...
Que te quiero más que tú a mí, y que nadie podrá cambiarme.
Que hay lecciones que nunca aprendí, que hay secretos que no sé vivir.
Que aunque duela sé que cambiarás tu idea y serás para mí...


Pequeño ignorante.

No es bueno quererse tanto.

No es bueno quererse tanto.
No es bueno quererse, y entre tanto,
vagar los lodos y pisar los fangos.
No es querer cuando hay otra persona en la que estás pensando.

No es bueno quererse tanto.
No es real quererse tanto,
porque el tiempo dice secretos a cada momento.
Y no creérselos, generalmente duele.

¿Dónde terminará vuestro bien, y empezará mi mal?
Si ante el tiempo carmesí no queda más que remar,
si ante el diluvio de vuestras lecciones sólo os veo llorar.
No es bueno quererse tanto, porque tanto no es verdad.

No quedará, no quedarán, momentos sin castigo.
No quedarán jamás, no, nunca más.
Y a cada segundo me hundo un paso más,
las manillas del reloj comenzarán a tiritar a cada nuevo tic-tac.

Tic-tac, tic-tac, tic-tac; y ya nada es real.
No es bueno quererse tanto,
porque no suele ser real.
Porque el tiempo dice más de lo que quieres escuchar.

5 may. 2012

Me vuelves a encontrar.

Una noche falta de respeto dio paso al ayer.
El día que nos vimos, a este miedo en mi piel.
Entonces verás, dijo mintiendo, como vuelve a amanecer.
Ya bebí demasiado ayer, pensaré en desaparecer...

Y vino a buscarme, siempre detrás de él.
Aquella idea no estaba tan mal.
"No te dejes llevar, no puedes ser tan cruel"
Y oteando el horizonte, das media vuelta a ras.
¿Dónde quieres llegar?
Donde mis pies puedan descansar...

Sería tan perfecto desaparecer.
Sería tan genial poder volar.
Eres igual al resto y no lo supe valorar,
la mediocridad al alza y yo con deudas al azar...

Medio borracho estoy andando y me hablas de olvidar.
¿Crees acaso que te llamaría si recordara el camino a casa?
Siendo utilizado, ¿el resto qué más da?
Si los cielos se abren o si me vuelves a encontrar.

Y nunca pararás, ¿verdad?
Siempre me vuelves a encontrar.
Y no me dejarás marchar en paz.
Siempre me volverás a encontrar.

Siempre me vuelves a encontrar,
porque siempre vuelves para buscarme.
Siempre me volverás a encontrar,
porque nunca tuve el valor de marcharme...

Un paso atrás, en guardia ya.
Y tus pupilas querrán llorar al verme.
Si volvieras, sí, volverás.
¡Prepárate para luchar!
¡Inscríbeme para luchar!
Y como siempre ganarás, me vuelves a encontrar.
Y siempre lo harás, sí, siempre lo harás.
Pues nunca sabré defenderme.

Nada es verdad.

Puede que el tiempo me interrogue en su balcón.
Alzaré mi copa y responderé; no fui yo.
Ellos... y su mirada quedará alocada.
"No podré rendirte cuentas mientras no salde las mías".
Y allí acabó aquel encuentro breve.

Pero, hay noches que vuelve.
Y me mira de soslayo, tiene más miedo que yo.
Hay noches que vuelve...
y quizá yo no esté tan bien, ni el lo note con precaución.

Entonces, ¿qué pasó?
¿Por qué todo aquello desapareció?
"Ya te lo dije, una y otra vez, no lo podré explicar"
No hasta que vuelva a empezar aquello.
Nadie lo entendió, y mi luz se encendió con un mechero.

No tengo explicación para aquello.
No tengo explicación para su cuello.
Ni para los besos que nos dimos.
Ni para sus palabras.
Dejar de preguntar, porque nada de aquello existió.

¡Sí! Nada es verdad.
El tiempo no iba encaminado a despertar.
No, ¡nada es casual!
Fue nuestro plan para perdernos en el mar...

No, nada es verdad,
sí, todo es casual.
Querremos mentiros sin parar,
descubriendo en el silencio la cruda realidad.

4 may. 2012

Pájaros de papel.

Ella tenía la cabeza repleta de pájaros de papel.
Amaba los rompecabezas del corazón.
Carecía del autoestima suficiente para querer sin remordimientos,
aunque soñaba con volar entre sus propios sueños.

Ella era especial. Nunca recordé su rostro, nunca me fijé.
Pero su voz y su brevedad, su forma de hablar...
Ella tenía un monstruo debajo de la cama,
y cerraba las persianas por celos de la Luna.

Era feliz cada mañana al ver de nuevo el sol,
nunca gritó más alto que nadie, paseaba entre los parques.
Cantaba una canción que decía algo del amor,
que nunca escuché completa, pero debía ser perfecta.

Nunca entró en mi cama, ni besé sus labios.
De hecho, no nos conocemos,
No nos necesitábamos, pero no nos sobrábamos.
No nos echábamos de menos, pero nunca estábamos de más.

Y es cierto, nunca la conocí.
Ella me observaba en silencio y reía,
yo la veía y me sonrojaba.
Éramos tan diferentes, me dolió tanto perderla...

aunque no la tenía.
Pero la quería como si la tuviera.
Ella tenía la cabeza repleta de pájaros de papel.
Y yo una bolsa ocultando mi rostro, para que no me reconociera nunca...

...

Llevo mucho tiempo sin dedicarme un momento.
Y no es normal, debería hacerlo.
Lo necesito en el fondo.
Pero, sólo se me ocurre hablar de Septubre.
Estoy viviendo por y para ello.
Y tengo miedo, no va a ser el mejor...
aunque sí mejor que El Diario, y que El Presidio.
Pero tengo miedo a cagarla...
En lo sentimental también.
Soy idiota, no hay más.
Y no tengo ni idea de qué siento, ni por quién.
Tengo tantos pájaros en mi cabeza...
y surge en forma de melodía ahora mismo, otro poema.
Otro día de Septubre.
Otro germen que me destruirá lentamente... o me dará vida.
Allá voy; Ella tenía la cabeza repleta de pájaros de papel...

¿De dónde?

No sé ni como, ni por qué, ni de donde. No tengo una respuesta digna para nada, sinceramente, estoy feliz, y es lo único que vale. No voy a pararme a pensar en nada de lo que ha sucedido. Te he encontrado, has aparecido, aunque nadie sepa de donde.
Realmente, has aparecido tú, por tu propia cuenta. Con tu brevedad y con tus directos, con tu manera de mirar, y de besar. No te he llamado, pero fíjate, un primer mes y ya estoy enganchado a ti.
No diré que eres lo que siempre soñé sabes... no puedo, entiéndeme. Pero estoy seguro de que se asemeja bastante. Y ya sé que estas cosas no te gustan, pero me veo obligado a escribirlo, lo siento. Porque te debo mucho, aunque no lo creas. Antes de ti, tan sólo había un funesto corazón, que andaba a veces distraído por las calles, se paraba en cada escaparate, y se sentaba en los bancos de los parques, a contemplar.
Pero claro, apareces tú, y sinceramente... ¿cómo me defiendo de ti? Más bien, ¿quiero defenderme? Siento que me he dejado conquistar muy rápido, a penas he ofrecido resistencia, pero es que no hay más, no puedo defenderme. Y todo por tu culpa... ¡estarás contenta!
A ver ahora qué hacemos con un poeta enamorado, válgame Dios.
Pero bueno, mientras ésto dure, seré feliz. Lo presiento.
Omitiendo esos rumores, esas farsas, esas calumnias que hablan de otros, y de otros rincones que no son los nuestros... que se mueran, con su envidia y con sus celos, así de claro. Si yo hablase de lo que hace cada uno con sus relaciones, muchos tendrían que callarse, o matarme más bien.
Nos vemos allí, esta tarde, desde donde se puede ver Madrid como en una postal. Y allí... allí no querremos en paz.

Presas del olvido.

Aquí queda mi deseo, encerrado en el papel.
Aquí, mi adiós, siento ser tan cruel.
No quedarán escalones, ya estamos aquí.
Mira Madrid en su infinito...

¿Qué mejor lugar para la batalla final?
Soy el malo de este cuento, el puto malo de este cuento...
y lo acepto, me gusta mi rol en esta psicosis.
Soy el malo aunque venga a defenderme.

Ya lo ves, sería perfecto volver.
Firmar una paz y retomar lo de ayer.
Algún día todo esto lo recordaré,
y entenderé, que somos presas del olvido.

Y ni por esas se rinde tu recuerdo.
Quizá mañana es peor que ayer,
¿no ves que no puedo más?
Me estoy planteando abdicar...

Entonces llegarás, con plomo por palabras.
Y una lengua que no habla de perdón.
Entonces llegarás, con tus ganas de matarme a cañonazos,
y yo sin ganas de decirte que mientes en todo.

Escupe más veneno y reproches,
aquí en nuestro santuario, mánchalo de orgullo.
Ese que tan bien conoces, ese que contra mí utilizas.
Seremos presas del olvido, déjalo ya.

Y por fin, liberado al fin, solo al fin.
Un último favor; espárcete al morir por los aires de Madrid.
Para alejarte algo más, para perderte algo más.
Y por si no lo has entendido aún; prefiero verte hundida y lejos de aquí.

!Ya basta de mentiras!
No me digas que me quieres, ¿cómo eres tan mala?
Has mancillado nuestro lugar, nuestro hogar.
Y has sido tú, ni él ni nadie más.

Vete, vete, vete, vete, vete, vete... vete ya.
Lejos de aquí, a algún otro lugar.
Vete, déjame escapar, dame la oportunidad
de encontrar a alguien que merezca la pena.

Y ahora que ha pasado el tiempo...
hablas de quedar, yo hablo de no presentarme.
Escribo sobre el miedo a que vuelvas.
Y vuelves... una invitación que no puedo rechazar.
Y te odio por hacerme esto, no me lo merezco.
Pero vuelvo a caer... obviando aquel Septubre.


Éramos presas del olvido, sí.
Dos años después, te dignas a buscarme.
Y yo no sé si volver a caer o aprender de lo vivido...

2 may. 2012

Frase.

Hay una frase que siempre retumba en nuestras cabezas.
Un silencio infernal que nos acerca a la tristeza.
Un momento de agobio.
Un recuerdo no grato.
Almas tiritando al compás de un estruendo de recuerdos.
Y silencios.
Y cadenas, que nos atan al momento que era nuestro.
Y a este miedo, que envenena el sentir.

Calla, respira y calla.
Que entre tantos defectos no sabré elegir.
Cual usaré contra ti, y contra tu voz.
Y a esa frase le quedan dos días, lo juro.
Por más que mienta, no le quedan más de dos.
El horizonte nos hará levitar,
y de nuestro pies saldrán finos hilos de amargura.
Eran lágrimas, que ningún dolor físico causó.

Y nunca más, no volveré a caer.
Nunca más, ya ves. Seguramente volveré a caer.
Y entre las faldas del adiós encontraré,
reflexiones al oído del ayer.
Aquella frase que siempre me ató a tu piel;
otro te quiero sonará igual de bien.
No volveré a caer, no volveré
Y si el dolor nos ama, que empiece a llover.
Para así borrar las huellas de un pasado que pisé.

Nix.


Llegará Morfeo con su manto, no te preocupes.
Cierra los ojos y aminora la respiración
Más lenta... descansa. Ya pasó.
No queda mundo más allá, todo está tranquilo.

Érebo se cierne sobre ti, todas las luces se van.
Los Oniros están de camino... ten cuidado.
Nunca se sabe cuando atacarán con pesadillas.
Pero esta noche no, ella está esperando.
Y con paso lento y marcado, va llegando...

Lento. Respira, y la cabeza al cabecero.
No se puede permitir ningún fallo esta noche.
Ella, desnuda. Su cuerpo mueve con clase, con tacto.
Sobre ti... es tan bella, tan normal en su crudeza...

Y a veces la tememos, aunque la deseemos tanto.
Porque ella es perfecta en su ser, y en su esencia.
Aparece Nix por el horizonte, y puedes entender,
que caerás en brazos de Hipnos si ella así lo desea;
porque eres tan frágil ante su inmensidad...

1 may. 2012

Sueño.

Se hace tarde y no concilio el sueño.
Este silencio mata mis voces, las espanta.
Fuera, a lo lejos, retumba mi cristal por el furor de un trueno.
Las penumbras son tan sinuosas, tan vespertinas...

Son cerca de las seis y el reloj no para.
Y mis ojos se cierran, a veces.
Creo que duermo cuando me mezclo en la cama,
tumbado entre sábanas y aún más silencio.

Desnudo en la noche mi mirada, a veces palpo buscando luz.
Fuera, tras la puerta, una respiración entrecortada.
Era un suspiro... alguien suspira tras la puerta.
Quizás era sólo mi reflejo buscando auxilio.

Las persianas bajadas no me dejan ver el exterior.
En esta prisión de oscuro silencio, y de oscuridad que calla,
no encuentro el nacer del agua, me pierdo toda ilusión.
Aunque a mis oídos llegarán, susurros tenues, que en la noche se engrandecen.

Se hace tarde y esta noche voy primero.
Entre tantas vueltas el sueño se ha vuelto loco.
Desaparecer en la noche sería algo perfecto;
fundirme con el sueño y la mirada del silencio que vigila un posible despertar.