¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

25 may. 2012

I love you, hey.

Guarda de recuerdo aquella voz.
Simple, llana, vaga.
Guarda en un rincón de tu habitación mi voz.
Allí morirán... las palabras.
Serán tentaciones mundanas ante tu divinidad.
Búscalas, búscame, búscalo; ese cajón.
Donde bajo llave, guardadas quedarán;
las frases que entre compases te dediqué.

Cierra la puerta que hace corriente,
y entre el viento el verso se deja llevar.
Ay... ¿cuándo entro yo?
Sigue cerrado tu cuarto, sigo impaciente amor.

Todo cuanto era, ahora sólo es vacío.
Si cada mañana despierto sudoroso,
otra pesadilla habrá vencido.

Quizá soñé tu cara.
Quizá, con tu vestido.
Pero siempre la misma mirada,
y aquellas frases sin sentido;
I love you, hey...

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