¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

25 ene. 2010

Y el tiempo nos puso en nuestro sitio.

Se posó el gorrión, en tu mármol brazo,
hacia ti giró la Luna su sonrisa.
No te mete prisa, el pobre que avisa,
rayos al alba de esperanza infinita...

Con tu guitarra blanca disparas a mi alma,
sin quererlo, sin saberlo.
Impidiendo que corra el tiempo,
que sobre patines nos lleva.

Las calles que de tu mano recorrí,
son el recuerdo de lo que una vez fui,
solo un niño ciego por tu pelo,
solo un niño, sólo fuí.

Y el tiempo nos puso en nuestro sitio,
a mi en mi cama, puro, bonito.
A ti en la tuya, de negras sábanas,
vida arrancada por tu amor...

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