¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

23 ene. 2010

¿Quien me manda ser haitiano?,

Sepultado entre llantos y sollozos.
Miles de vidas sobre mi cabeza reposan.
Lugares en los que alguna vez estube,
hogares que ya no darán cobijo.

Torturado por un hierro que se clava en mi costado,
recostado sobre piedras, u escombros del pasado.
No me sirve gritar, me quita aire,
me quitaría segundos para vivir, segundos de esperanza.

Escucho los primeros ahullidos de la noche,
mis hermanos estarán cerca.
No se quien seguirá, no se quien no.
Me alimento de la carne de mis seres queridos, bebo de mis lágrimas.

Se que serviré de publicidad para los otros,
pero me quema por dentro saber,
que no quedan esperanzas, solo queda creer en un dios,
que me ha dado la espalda.

El otro día escuché a mi madre nombrarme,
me dijo que me quería, que me extrañaba, y con su cálido susurro,
cerré los ojos, cansado de luchar, diez días sin descansar...
y oir que se retira la ayuda.

Se fue mi esperanza, mi única posibilidad.
Han hecho negocio con mi vida, han hecho publicidad,
y me dejan aquí tirado sin más, ¿quien me manda ser haitiano?,
¿por que nadie avisó de lo que iba a pasar?...

No hay comentarios:

Publicar un comentario