¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

27 mar. 2010

Mi casa, loca sin tí.

Procurando no hacer ruido,
olvido que hoy estoy solo en casa.
Sin nada que decir, las puertas
al unísono se cierran en mi cara.
Al verme pasar tiemblan,
y con recelo enmudecen.

Y mis ventanas comenten locuras,
creyendo volar se lanzan al vacío,
y esparciéndose en pedazos sus cristales,
mueren contra el suelo de cartón.
Las paredes murmurando en lo bajo,
saltando por la cama el sifón.

Y la cocina no es lo que era,
yéndose de fiesta con el salón,
mi casa, loca por tus venas,
sentada la cordura en mi sillón.
Muriendo de frío, sin ti estamos sin fuelle,
esta triste casa, y yo.

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