¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

20 abr. 2010

Lucha.

Encerrada en la cárcel,
día tras día; suspiras.
Y crees que hoy cambiará,
pero sabes que volverá.

Y de su mano anclada la tortura,
de tanto que te amó, perdió la cordura,
si se acerca cambia tu postura,
poco a poco, consumida por la locura.

Y no hay quien os separe, a ti y al dolor,
ha perdido el color tu mirada,
encerrada en tu casa, tu alma,
en la cama, los golpes de quien ama.

Ven, yo te abrazo, yo te salvo.
Falta de amor, bajó tu dignidad al cero.
Y sin ganas de vivir les mientes;
no son golpes, sólo accidentes.

Le disculpas con dolor, tu corazón
no puede más. Exprimiendo al máximo
el amor, sólo queda llorar.

Suplicarle que pare... mas nadie le para,
la ley te dio de lado, sólo te queda luchar.
Y por luchar, sacaste tu vida adelante.

Tu hijo no volvió a preguntar por que te hacia llorar,
no hubo que mentir más. Que a él se lo lleve el aire,
¿a ti que mas te da?
Por fin ya eres libre, el resto da igual.

No hay comentarios:

Publicar un comentario