¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

22 dic. 2009

A mi padre.

A su espalda cargó el peso de un Imperio,
con su sudor creo, lo que nadie antes pudo.
Orgulloso patriota, fiel a su creencia,
no se mueve por inercia, no, él no.

Aquel que debo la vida, que mi día a día sufre,
que me inculca, que me enseña.
Aunque no lo transparenta, ama con locura,
y como buen padre, no se deja amedrentar.

Antes muerto que rendirse, correr es de cobardes,
saca pecho y encarate a la vida, ella no tendrá piedad.
Haz del trigo un Imperio, no hay tiempo de mirar atrás,
antes morir de pie, que vivir siempre arrodillado.

Lo sé papa, pero siento que te defraudo,
y no puedo vivir con ese sentimiento de culpa.
Aunque no te lo diga, te quiero, y lo sabes.
Nadie hizo lo que tu hiciste.

Apartaste de tu boca lo que yo necesitaba,
tu corazón me abrazó nada más nacer,
y me acurrucaste a tu lado,
para verme crecer...

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