¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

6 dic. 2009

Tiempo de cambios.

Tiempo de cambios, si antes te miraba,
y besaba con cada pestañeo que dabas,
pestañas que ahora solo acarician el viento,
que mece a otro hombre entre tus brazos...

Dolor que sentí, cuando te vi
paseando tus caderas por calles estrechas,
tan alejadas de mi casa, que tu aroma no llegaba,
ni me deleitaba como antes lo hacía.

No te olvido, no te guardo rencor,
tan solo es la impotencia, de saber
a ciencia cierta, que el olvido, cuando más quema,
es cuando la que no me olvida, eres tú.

Se vuelve dulce el firmamento,
se enfría lento, el infierno,
a contratiempo el marcapasos, que marcaba
cada paso que sobre mi espalda dabas.

Luché por ti contra el pasado,
sin tiempo para correr me he quedado,
lloré tanto que sequé el espacio tiempo,
tanto dolió el descubrir tus sentimientos...

Que hacia mí, nunca fueron dirigidos,
tus puñales nunca serán digeridos,
tiempos en que cambié tu mundo de barro,
tiempo de dolor, de cambios.

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