¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

30 dic. 2009

El Sol la derritió.

Libertad de movimientos, no me deja respirar.
Si muevo lento quiero, por lo menos poder andar.
Si aguanto este sufrimiento, es por la esperanza de estar aquí,
para cuando llueva, mojarme...

Si cada gota que cae, supera la anterior.
Cada verso que me atraé, hacia tu triste maldición,
no es más, que el beso que robé de tu corazón.
Malechor experimentado en desamores...

Un cetro, un globo, que me acurruque en tu oído,
mas no le oígo... o paso de escuchar, no sé.
Ya me cansé de esperar, desesperar cada gen, que observa
en el Edén, no tocaré a Eva tranquilo, no es mi tipo.

Y lloré, juro que lloré. No se por que más quise llorar.
Y mirar a la Luna, quietecita en su balcón,
de azucar terrón, que el Sol derrite.
Y esparcirá sus cachos por mi habitación...

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