¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

18 dic. 2009

Blanca nieve.

Es blanca, es pura, es agua...
me relaja, me hace pensar, por ello la amo.
Me tranquiliza, hablar con ella por susurros me enmudece.
Digna del cielo su grandeza.

Es tierna, es frágil, es suave...
es cálida, mas frívola a la vez.
Encierra esa maldad que cuaquier mujer encierra,
pensamientos ocultos que no me cuenta.

Una mota de polvo la ensucia,
tersa, infinita, mía...
Sé que me quiere, ¿sino por que cae sobre mi cabeza
cada vez que la necesito?

Cuando requiero de dudas, de tiempo,
cuando necesito no pensar, concentrarme solo en ella,
en su ser, en su alma, custodiada por él,
me devuelve al mundo real cuando lo necesito,
me hace recordar quien soy.

¡Y fijaté, blanca nieve,
que llegué a pensar que te había perdido...!

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