¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

22 dic. 2009

Prefiero que me odies.

Ahora que no estás, ahora que te vas,
mírame, háblame y explícamente lo que pasó.
Ahora que te marchas, ahora que te alejas,
no quiero más excusas, no quiero quejas.

Doler dolerá, cada palmo de incertidumbre
dolió más que un rechazo,
el maltrato sin sentido a mi cabeza,
que me ata, que me engaña, que te aleja.

Sigo mentido por las verdades ciegas para mí,
no soy capaz de ver más allá de tu cuerpo,
sigo ciego en el empeño de que seas mía.
Por Dios, que venga alguien y me despierte.

Me hace daño, me adandona, la doy igual y lo sé,
y el que parezca que me gusta lo hace peor,
deja de mirarme, deja de hablar. Aléjame, hiéreme.
Asústame, haz que duela tanto que no quiera verte.

Haz me temerte. Estoy cansado de luchar contra todos,
estoy harto de callar cada una de las batallas que perdí.
Si me lleva a la muerte, será por que así lo quiso la suerte,
más prefiero que me odies, a renegarme a no tenerte.

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