¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

22 dic. 2009

Aquellos tiempos...

Que tristeza, busco la inspiración
por la esquinas,
aquellas que una vez me dieron cobijo,
que tristeza...

Que pena mas grande,
lo que llegó a quererme,
y olvidarla así como si nada,
que pena más grande.

Que mala suerte, tantos
y tantos amigos como tuve,
que se fueron como el viento,
que mala suerte.

Tanto que luché por llegar, mirar atrás,
y acordarme de lo que fui.
Que duro el recordar la divinidad del pasado,
que siempre pasado se quedará.

Ahora me acuerdo de la ternura del novato,
y echo de menos aquellos momentos
en los que un beso no era más
que eso; un beso.

En los que demostrar el amor era lo normal,
recapacitar estaba de más,
llorar era de cobardes,
y luchar de valientes.

Aquelos valores que me inculcaron,
el querer ser un héroe, el querer volar.
Antes nada había primero,
tan solo había que querer y ayudar a quien estubiera mal.

Tiempos que ya se pasan, y me veo
a mí despidiendo la vida de verdad,
en la que cada segundo era intenso,
cada mirada era un mundo.

Y ahora me hago mayor, vivo con cadenas,
con remordimientos, vivo sin sueños.
Ahora que vivo restringido, echo de menos
aquellos momentos en los que fui libre sin pensar en ti.

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