¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

10 dic. 2009

El desván de tus recuerdos.

Si te conozco como te conozco,
jamas me harias esto,
pero me doy cuenta de lo mucho que te desconozco,
cuando ya no reconozco ni tu rostro al verlo...

¿Que si me duele?, ¿Va enserio?
Acaso has visto a un hombre llorar por que si.
¿Que si te quiero?, la duda ofende,
tu recuerdo duele, tu verdad se muere.

Con el tiempo que pasé, a su lado,
besando las amapolas, que con sangre regamos.
No volverás a reirte de mí, ¿o sí?
acaso piensas, que me enemoraré otra vez de tí...

No, yo creo que no.
Ya sufrí bastante, tapaste el lleno,
cercaste el cielo; con tus dedos, esos que queman, dibujan:
quizás, el frio invierno, se aglomera el averno.

Lo siento, princesa, ¿todavía me quieres?¿Sí?
De verdad crees, que me acordaré de tí,
cuando llegue a mi casa, a mi puerta,
y encuentre, a mi alma muerta, por tus venas...

Con el tiempo que pasé, a su lado,
besando las amapolas, que con sangre regamos.
No volverás a reirte de mí, ¿o sí?
acaso piensas, que me enemoraré otra vez de ti...

Ay... pequeña princesa, a ver si tu cara se despierta algún día,
y vuelve, y resuelve el enigma, de por qué encerraste en tu cripta
el intento, de ser feliz, tenerme a mí, y a mi versos,
encerrados, en tus adentros; en el desván de tus recuerdos...

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