¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

26 dic. 2009

Locuras de mil momentos.

Desorbitado en lúgubres destinos,
la convivenvia con mi alma se hace cada vez más intensa,
cada gesto que me ensueña, recuerdos que me atraen,
odas a la esperaznza del soñador que emprende.

Tiempos de cólera en los que un beso vale caro,
el descaro y sufrimiento los regalan cual zapatos,
tiempos en los que no me di cuenta de la cruda realidad,
a fuego lento apagué la serenidad de mi cabeza...

Locuras que cuento, no busco reconocimiento alguno,
de ninguno de esos perros que me desecharon,
que de comer aparte me echaron, apestado,
no hay aprecio que guardar a aquellos que estubieron.

Ahora toca resalzar los momentos que contigo viviré,
ya que no te dejaré marchar tan fácil,
en mi prisión de algodón encerrada de por vida,
en mi corazón, arropada; cristalina.

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