¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

28 abr. 2012

Seré sincero al espejo.

Esta noche seré sincero al espejo.
Esta vez, me miro a los ojos sin parpadear.
No puedo evitar dejar salir una lágrima...
te echo de menos, no puedo evitarlo.

No soy fuerte para seguir adelante,
porque no hay otro camino, porque nadie te iguala.
No lo consiguen...
mi fallo será buscar tu doble.
Pero no considero que haya nada mejor que tú, lo siento.

Pueden tacharme de lo que quieran,
yo hace tiempo que marqué tu cruz, y...
si la vida golpea, sólo recuerdo tu nombre.
Tu forma de abrazarme y aquellas noches de locura.

Si la vida me agobia, sólo recuerdo nuestro rincón.
Aquel lugar alejado desde donde mirar Madrid.
Y aunque ya no te acuerdes de mí, aunque vivas sin mí,
sigo absorto por tu ser...

Puede que el tiempo cambie y mi silueta mengüe.
Puede que cada anochecer duela en la herida más profunda.
Entiendo que tu recuerdo no es más que un reflejo en mi espejo,
pero hay reflejos que te hacen perder la cordura.

Siento mi falta de verso, mi falta de prosa.
Siento las maneras de decir que te quiero, siempre cobarde.
Siempre cautelosas...

¿Dónde coño te fuiste?
¿Qué queda ya de tu vida?
Si te dignaras a volver, aunque fuera un instante.
Si me vieras crecer, aquí, sin despegarte...
sería todo tan genial...
como un sueño hecho realidad, como un verso de Neruda.
Desnuda tu realidad frente a mi espejo,
donde los dos nos podamos mirar,
y observemos como desde lejos,
nunca... nunca te podré olvidar.

Ahora te echo de menos,
ahora que el viento no me deja navegar.
Y creo que a veces son nuestros,
esos momentos de mirar atrás y soñar...

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