¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

10 abr. 2012

Quizás es tu manera de querer.

Soy fan de esa manera tuya de evadirme.
Al obviarme siento como levito, me vuelves a excluir.
Pensé que eramos algo más... entiendo que somos uno menos los dos.

Una conversación eterna que dura mil horas,
la lucha del bien contra el mal, y mi grito contra tu cabeza loca.
Me miras y asiento, entendemos que todo ha acabado.
No estoy invitado a tu baile, no soy el último que te toca.

No es cuestión de tiempo lo nuestro,
aunque intentes alargarme el alma este momento.
No somos dos y debes entenderlo.
Tengo una llamada, no hace falta que me ignores;
esta vez soy yo el que se gira distraído.

Al viento esparces mis cenizas como si sólo fuera historia.
Vuelvo a casa cabizbajo, avergonzado por tu hazaña.
No me mires esta vez al entrar, no tengo nada con lo que desaparecer.
Una conversación que no terminará y ver como me excluyes otra vez...

¿Y si fuera al revés y el invierno todo lo devolviera?
Si el tiempo que me quitas fuera preso de aquella manera,
quizás, quizás... quizás es tu manera de querer.

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