¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

24 nov. 2009

Vuelve conmigo.

Ahora que te vas, dejame sincerarme contigo.
Me parece que nos faltó tiempo,
no me conformo con ser tu amigo.
Entiendelo, te quiero.

No me hables de distancias,
mayor distancia hay hasta la Luna,
y sin embargo,
todas las noches las bajé a tu balcón.

No me cuentes de otros, no los hay.
Lo que se dice al oído, es cierto.
Lo que se dice de noche, lo es más.
No me engañes, no te engañes, me quieres, y ya está.

No me dejé influir, por quien bien me aconsejó.
No, ya no, te quise demasiado.
Y te sigo queriendo, nunca lo olvides.
Si no es mucho pedir, vuelve conmigo...

1 comentario:

  1. gracias tio, de no ser porque llevo las lentillas, me habrias hecho llorar. pero, realmente, me ha emocionado muchas gracias por haber escrito basandote en hechos reales, que ojala no lo fueran...

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