¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

15 nov. 2009

Mi pasado.

Paz, la necesitaba.
No se es solo calma, la que precede a la tempestad.
Tranquilidad. Necesitaba el silencio,
paré el tiempo, y lo invertí en hablarme...

Pensé en tí, en como estabas,
siempre te hacen sufrir, es tu caracter.
Y mira que te aviso, pero solo escuchas
a tu corazón.

Tambien pensé en ella, no se acuerda,
no me recuerda. Lo grande que fue Roma,
y con todo su explendor, cayó con la misma dureza,
que caí yo.

La necesitaba, era mi vicio, mi ser.
Quiería verla, pero no.
La quise tanto, tanto, tanto...
que ahora me duele perderla.

Le dejé correr. Me pasa por bueno.
Dicen que Dios aprieta, pero no ahoga,
pues estoy cercano a la esfixia.
Cuando parará de apretar.

Tambien pensé en mi futuro.
En como un día, dejé escapar mi capacidad,
por estar al lado de los que dicen siempre estar.
Que inútil fui...

Nos pasa a los buenos, los santos, los martires.
Todos opinan, pero nadie lo entiende.
Nadie sabe lo que pienso,
pero todos lo temen.

Se fue una lágrima, recorrio mi rostro
hasta mi pecho, donde desaparecio...
Y como una lagrima a la que seca el viento,
si no me encuentro, terminaré secandome yo...

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