¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

25 nov. 2009

El alma del poeta.

Ya nadie adjetiva mi prosa.
Palabras de amor
que se pierden en el olvido.
No tienen dueña, ya no.

Desde que te perdí...
Dos en raya, que abandoné con el tiempo.
Rayados los diamantes,
que una vez te regalé.

¡Cómo de frágil es el alma del poeta,
perdido en las sombras del tiempo!
Espacio de tiempo,
que en ti malgasté...

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