¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

19 mar. 2012

Di algo.

Debes entender que quererte no sirve de nada,
que no me apetece más dolor hoy por hoy, que me canso.
Que ni tú tienes ganas de ésto... ni yo tampoco.
Entonces, hay cosas que no entiendo, y que no quiero escuchar.

Si yo tengo mis dudas, y tú dudas de las tuyas,
me obligas a dudar de mí también, y ya no sé si dudo al verte.
Ni sé lo que siento, entiende que ni si quiera me lo pregunte,
si no me planteo nada realmente, pero tú no eres de nadie...

En el fondo, acéptalo, no somos tan distintos.
Ambos tememos, ambos escondemos encuentros, 
enseñamos heridas que nos hicieron,
e intentamos herirnos en vez de ayudarnos.

Yo callo y trago, trago mientras callo, es mi si no.
Es mi silencio, que espero que no queme, aunque el tuyo no es divino.
Pues ya ves, no es que esté confuso, es que prefiero no pensar.
Porque ya me quema el fuego casi tanto como la realidad.

Créeme, ésto es lo mejor, cada uno por su lado.
Yo vivo en mi pasado, y tú en el tuyo,
a ninguno le apetece luchar, ¿verdad?
Y si no lo ves así, di algo... di algo.

1 comentario:

  1. Realmente he disfrutado leyéndote en esta conversación que mantienes con la persona de la que esperas te diga algo.
    Todas las estrofas me han encantado y el final genial. Espero te diga algo, pero se lo tendrás que enseñar.
    Un abrazo.

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