¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

10 sept. 2011

Hasta aquí puedo leer.

Intento caminar despacio para llegar lento hasta allí.
Y en el camino me pierdo entre sombras.
Mi jardín se oculta entre árboles carnívoros,
y sintiéndolo mucho, hasta aquí puedo leer.

Siempre miro a ambos lados antes de cruzar pero,
tu tempestad llegó sin avisar y claro,
¿quien se oculta de la realidad? Y un relámpago se escucha.
Del miedo tirito, hasta aquí puedo leer.

Esta sustancia que me arropa no comprendo que será.
Quizás es pegajosa, quizá sólo metal,
pero me retiene atado a esta realidad, no me deja escapar.
Di pasos de gigante, y hasta aquí puedo leer.

De nuevo sombras me atolondran, no puedo reírme.
Sentir morirme es como hundirme, mirarme preso de tu desdicha,
¿me lo explicas?. Como retener un ente que no existe sin tu brisa.
Y entre las prisas perder los papeles y... hasta aquí puedo leer.

¿Mi plan de acción? Se basa en mis reacciones,
pisar el freno tan sólo cuando me nombres.
No quedan parches, no quedan sombras en este cielo,
Y antes de descubrir mi plan, hasta aquí puedo leer.

Aún hoy por hoy miro de reojo el tiempo,
no quedan lamentos pues sólo quedan los intentos de volar.
Aún hoy por hoy, este papel que delinea mi futuro sigue en blanco,
sí así no fuera, seguramente contaría más de lo que digo.
Pero como cuenta lo que escribo;
hasta aquí puedo leer.

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