¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

5 sept. 2011

Al desnudo, terapia piscológica para un poeta soñador.

Lo intenté, que nadie dude lo contrario. Que nadie piense que no me dejé el alma en este intento, que sigo haciendo las cosas por pura rebeldía o cabezonerías mías, no en serio; no puedo dormir. Malditos nervios que me corrompen ¬¬, les odio mucho, pero les debo estas cavilaciones que se me han ocurrido en este breve periodo de insominio, que dentro de unas horas será todo un problema. En el fondo, lo que me están matando son las ganas de empezar, de conocer qué narices es ese mundo, de desvelar sus secretos, de destrozar sus registros, de ser el mejor y poder demostrarlo; que lo soy, que siempre me lo han dicho, no es egocentrismo... bueno, espera, quizá sí jajaja. El caso es, que sé que puedo, no me da miedo ningún abismo, no temo a ir contracorriente, como tampoco temo una buena retirada a tiempo antes de perder la poca cordura, que en el fondo, me ata a la locura. Porque sí, yo elegí este camino. Porque lo fácil nunca fue conmigo, porque amo, adoro ser diferente, y que la gente se de cuenta de ello. No me gusta sin embargo que me reconozcan a todas horas como soy, que me recuerden lo que soy, es mi gran contradicción; me gustan las cosas tal y como están, pero lo cambiaría todo de lugar. ¿Nunca te ha pasado? Estar tan sumanmente agusto que quizás es demasiado, necesitar nuevas metas, nuevos retos, dios... sí, yo soy de los que no soportan las vacaciones de tranquilidad, no soporto descansar, no soporto el relax. Y eso que mi físico de niño obeso (del cual pienso hablar más adelante, pues hay novedades!!!) debería haberme marcado como alguien tranquilo, como alguien pausado, aunque por fuera lo parezca, en serio... soy un jodido volcán que no soporta la inactividad. En fin, estoy deseando comenzar, sentirme vivo de nuevo. Intenté tenerme distraido este verano escribiendo la novela, y con mi peculiar toque que le doy a las cosas, tras llevar más de doscientas páginas (que se dice pronto) decido dejarlo porque no me gusta como queda jajaja Mi pregunta es, podría haberlo pensado antes? No, obviamente no. Yo, como casi todos, aprendí equivocándome. Este verano... joder, me quejo, pero en realidad no he parado. Nada más acabar la PAU, que por cierto, me decepcionó, tanto el nivel como la nota, pero bueno, me fui a Málaga en una semana en la que bueno, sentimentalmente estaba raro (habían pasado demasiadas cosas demasiado inesperadas) pero que realmente, me lo pasé genial, con gente estupenda a la que al final, en tan solo dos años que estuve con ellos en clase, les debo mi cambio, les debo mi "transformación", junto con otra serie de factores, como han sido mis monjas y mi correspondiente acercamiento a la Iglesia, mis amigos, que por fin encontré, esas amistades que pedía desde tan pequeño y que me marcaron por su ausencia, esos profesores y sus lecciones, que sonará a tópico, pero les agradezco todo lo que hicieron por mí, en serio... era un potro desbocado cuando allí llegué, y tenía un problema; era un niño que se creía hombre. Me demostraron que no, que me equivoco, que no soy perfecto, que no soy el mejor, que no soy nada ni nadie. Y tras aceptar aquella nueva realidad, me enseñaron como serlo, me enseñaron como ser un hombre, y bueno, en eso estamos (aunque algunos opinen lo contrario, esa parte de mis "fans" que me llaman fascista... en fin, es para reírse, lo seguiré haciendo mucho tiempo, lo siento jajajajaja). Y sí, cambié al final, soy lo que ahora soy que no tiene nada que ver con lo que fui ayer. Y cada día que pasa avanzo, dando miles de pasos en falso, cayendo y llorando, pero, joder, avanzo. Bueno, que me voy del tema, narraba mi verano que dentro de unas horas toca a su fin (yujú!). Tras una semana inolvidable, en la que no me relajé demasiado, pues tenía las notas de Selectividad dos días después de volver de allí, me lo pasé genial, y entendí muchas cosas de como piensa la gente corriente (sí, soy un Dios, qué pasa?) No, hablando en serio, siempre me ha encantado hablar, pero más aún, escuchar. Escuchar a quien sea, vista como vista, tenga la edad que tenga, crea las mentiras que crea (hachazo a las ideologías), siempre fue mi filosofía, aprender de quien sea, y así ha sido. Nunca me he cerrado a escuchar a nadie que de verdad quisiera hablarme, que tuviera algo que decir, que halla vivido, que de verdad sienta. Y como no soy de cerrar puertas, acabé aprendiendo, acabé madurando. Hoy por hoy, no me considero más que nadie, en serio, aunque no lo parezca, soy consciente de mis limitaciones, sé que no soy Dios, también se que no soy la última mierda, obviamente. No me llaméis humilde, pero tampoco narcisista. Y bueno, después del mazazo sentimental que llevaba encima, llegó el mazazo académico. Después de todo el esfuerzo, un jodido 8,376 de nota final. No era lo que merecía, o eso creo, pero bueno, no se podía hacer mucho más, entraba en un principio en la carrera que quería (pedían un 8,129, no estaba mal). Hubo gente que me avisó, en particular dos personas, que me dijeron que podía subir 0,3 puntos y quedarme fuera. Yo sabía que tenían razón, pero supuse que el destino no sería tan cabrón... (estos puntos suspensivos los explicaré más adelante). Tras aquello, me fui a Irlanda, me paraíso, mi retiro espiritual, mi casa... nada más llegar, noté que algo era distinto. El grupo que llevaba era muy jóven, y a mí me suele gustar formar parte del grupo de estudiantes del que cuido, y se hizo difícil, además, teníamos un niño de tan sólo quince años, pero que ya apuntaba maneras de homosexual, y fue más difícil acercame a él, por que no lograba sacarle una sonrisa (y mira que se me da medio bien), me costó mucho ganarme su confianza, pero lo conseguí, fue un mini-punto para mí xD. El caso... con los monitores genial. Con el otro monitor, mi compañero irlandés por excelencia, me lo pasé genial, de verdad. Ese chico no se imagina lo que le debo. La otra monitora... era estúpida vale? Es de esa gente que te saca un año pero dices, tia, eres tonta, asúmelo... Sólo diré que estudiaba magisterio, y su nota media no subía del seis, patético... Además, como monitora fatal, y en la convivencia en la casa, fue peor, era una guarra (en la parte original de la palabra), además, no podía hacer mucho porque mi jefe, al cual aprecio muchísimo, se encariñó con ella y era imposible decirle que hacía las cosas mal, así que, en el fondo fue una decepción para mí. Bueno, entre tantas cavilaciones, llegó un odioso 20 de Julio, dos días antes de mi cumpleaños. Era mi madre, llamandome a las siete de la mañana. Todos en la casa dormían, así que me bajé al salón y... bueno. Nunca me había visto a mí mismo llorar, en serio, nunca. Y esa mañana, aunque mi madre intentó maquillar un poco la noticia, la tragedia, no pude contenerme. Mi carrera había subido a un 11,45, y me habían aceptado en la ante-penúltima carrera que había elegido; A.D.E. y Turismo. La carrera no estaba mal, pero... joder, fue una decepción muy grande, y si ya de por sí era difícil estar un séptimo verano consecutivo lejos de tus amigos, lejos de tu familia, el año en el que entrabas en la Uni, que además cumplía 18, y con todas las cosas que había dejado aquí en España sin hacer... fue horrible. Esa misma mañana, cuando terminé de llorar, subí a mi cuarto y me vestí. Bajé a la puerta trasera, puerta de la que había perdido la llave hacía días, por lo que la puerta estaba abierta, y no podría cerrarla para no quedarme fuera. Al salir, me giré para cerrar la puerta, y allí estaba la llave, en la cerradura, dispuesta para permitirme cerrar la puerta. Lo sentí como una señal, llenó mi cara con una sonrisa. Comencé a andar, decidí dar un paseo por Tubbercurry (o Tubber, como pone el jodido Tuenti), mi pueblo, mi sitio. Anduve durante más de una hora, y decidí llamar a mi padre para hablar con él. Hacía dos noches había soñado que mi padre me echaba una reprimenda, pero que me abrazaba, me mostraba su cariño (cosa innata en él), y no lograba entender el sueño. Tras esa llamada, se me resolvió todo. Mi padre se mostró seguro en sus palabras, y por primera vez en mucho tiempo, no tuvo miedo a hablarme como padre, me dijo que aquello era la primera ostia que la vida me daba, pero que tocaba salir adelante, que no podía hundirme, que no era ni la mitad de lo que tocaba recibir. Creo que por un momento, se olvidó de que era su hijo y comenzó a entender que él era mi padre. Terminé de hablar con él, calado entre una mezcla de la lluvia que caía esa mañana y las lágrimas que consiguió sacarme, aunque eso él nunca lo sabrá, no quiero que sepa que a veces me derrumbo. Seguí andando, y no presté atención la verdad a donde iba, nunca lo hago cuando pienso en mis cosas, me dedico a ser un elemnento más de la calle, un trozo de asfalto, una piedra en las aceras... y andando, llegué, aparecí más bien, porque no recordaba haber hecho esa ruta, aparecí delante de la Iglesia. Esa Iglesia en particular, me había visto muchas mañanas, y muchas tardes, y muchas noches, y siempre me acogió, siempre sacó las palabras desde su silencio, desde el frío blanco que recubría sus muros. Y ahí lo entendí, que todo ocurre por un porqué (que por cierto, ese a sido mi gran hayazgo del verano). El destino, creí en el destino, entendí que todo pasa porque algo pasará después. Relacioné aquella mañana todo, absolutamente todos mis problemas quedaron satisfechos, resueltos. Lo entendí todo, y de ahí mi renovada fe; entendí que le debía un favor a aquella Iglesia, le debía un sacrificio (esa es la explicación del rosario que llevé en la JMJ, y mis sentimientos en aquella noche en Cuatro Vientos, mi gran vivencia, aquella hora de silencio... todo tiene su porqué). Volví de Irlanda renovado, yo lo sentí, me di cuenta. No era el mismo, ahora confiaba en mí, sabía que no estaba solo, y eso me impulsó hacia delante, y, sobre todo, hacia arriba. Un inciso, hace una hora que escribo sobre mí. Voy abajo a por agua, ahora termino, que aún queda la mejor parte ;) Volví, pero antes de seguir con mi terapia, decir que el televisor de mi cuarto (que está al lado del portátil desde el que hablo) cuando está apagado tiene una lucecita roja, y cuando está encendido es azul, pues a veces, se vuelve loquísimo, y se pone la azul cuando está apagado, y en seiro, me acojona jajajaja Vuelvo a la terapia. Bien, llegué de Irlanda, y descubrí que todo había cambiado junto conmigo. Antes de irme, antes de la PAU, me cabreé con mis amigos, con la gente con la que llevabab toda la vida saliendo, que les conozco desde críos, bueno, me cabreé con ellos. Siempre he tirado balones fuera, y ahora no quiero seguir así, los dejé por que no soportaba más la rutina, porque me agobiaban sus gilipolleces, porque eran, y son, muy críos, muy niños. Por que en el fondo, no les gusta mi tipo de vida, ni a mi las suyas, pues de los que están, que quiero a todos muchísimo, pero ninguno va a llegar a nada, y lo siento, pero yo tengo una ambición innata, heredada, que no me permite estancarme en la rutina. Y lo que pasó, es que eran un lastre para mi desarrollo, ni más, ni menos. Y he sido y estoy siendo un egoísta, lo sé. Corro con la confianza de que no van a leer esto, porque claro, no les gusta leer, como tampoco mi música, como tampoco mi poesía, no les gusta escuchar, no les gusta prácticamente nada de lo que a mí más me gusta, y claro, siempre es difícil compartir una vida con alguien con quien no compartes nada. Y bueno, ahora me he reconciliado con todos, uno a uno han ido viniendo, como un cuentagotas eso sí, a decirme que lo sienten, que me echaban de menos, que no entendían porque me había ido, y bueno... me comporté como un hijo de puta, lo admito, les hice sentir mal porque sabía como hacerlo, sabía que decirles cuando están borrachos para llegar a su interior, para traerlos a mi terreno, para hacerlos vulnerables. Y. en el fondo, los utilicé. Javi sigue sin explicarse porqué me voy con ellos, y no puedo decirle tampoco que es una excusa para no aburrirme, que me divierto jugando con ellos, y, a parte, gracias a ellos he conocido a mucha gente, y mucha gente me ha conocido, me han dado "street" como dicen mis irlandeses, me han enseñado a vivir en la calle, los barrios bajos, las malas gentes... y he aprendido a moverme por ellos también. Bueno, pues tras reconciliarme con ellos, llegaron las fiestas de Pinto. Sinceramente, tenía muchas esperanzas puestas en esa semana, pues justo ahí, hacía un año había conocido a la que hoy por hoy es mi ex, de la cual no hablaré más, porque es agua pasada. Y, bueno, tenía la esperanza de conocer el amor de nuevo, de tener alguien a mi lado, de saber que alguien me quiere. A veces, hasta yo necesito el amor, realmente, soy un romántico reprimido. Me río de quien reagala estrellas, pero yo regalo sentmientos en forma de poemas, que no sé que es peor. Y sí, quería haber encontrado a esa chica que me hiciera suspirar, que me hiciera sentir, que me hiciera recordarme que tengo un corazón... pero no, no la encontré, aunque por momentos pensé que sí, pero esa es otra historia de la que no estoy dispuesto a hablar. Y con las fiestas, llegaron de nuevo los tópicos; las bromas de mis compañeros de borrachera, mi supuesta alcoholímia, y llegaron las peleas... quería mencionar esto brevemente. Entre Bola (Raúl, a bote pronto, el único que ha estado ahí desde que tengo uso de razón, y al cual aprecio muchísimo, un tio enorme con un corazón inmenso, aunque nadie sepa verlo) y yo, paramos una pelea de bandas de más de cien personas. Algunos se lo toman a cachondeo, pero nadie se imagina la que se pudo liar allí, en aquellos céspedes del Juan Carlos... gracias a Dios no pasó nada, conseguí utilizar la palabra (y la fuerza, que aunque nadie se lo crea la tengo) para parar aquella pelea, que me podría haber dejado en muy mal lugar. Y, en el fondo, aquello me hizo ganarme un respeto entre estos barrios bajos. La sangre fría que usé, que ahora lo pienso y no sé porqué actué así con mi temperamento, me ha dado un nombre que va a ser difícil de borrar, pues ya he dejado un recuerdo, una historia entre estos fondos, que es imprescindible hoy en día para que nadie te roce en las calles. Bueno, cerrando el apartado fiestas, decir que también tuve noches de pasármelo en grande, donde bailé y disfruté como un enano, y que no, no encontré el amor lo que supuso una gran decepción, pues era de mis últimas esperanzas. Al fin y al cabo, las fiestas fueron un aperitivo en comparación con lo que vino después; la JMJ. He escribido cientos y cientos de líneas a cerca de ese acto; fascista para mis fans (dije que lo recordaría jajajajajaja) y tan emotivo para los creyentes, pero debo mencionarlo aquí, siempre dejo cosas sin decir y hoy es el momento de no olvidarse nada. Cuando lo ofrontaba, tenía muy claro mi objetivo; llegar a Cuatro Vientos, y ofrecerle al Papa, a Dios, a los jóvenes y al mundo entero mi fe, mi ofrenda (el rosario que mi cuello portó) y mi testimonio. Siempre había sido ateo, es cierto. La familia de mi padre siempre ha sido socialista (aunque ahora es fan de Intereconomía, los caminos del señor son inescrutables jajajajaja) y por parte de madre; no digamos fascistas, pero sí de derechas, y además católicos pasionales por parte de mi abuela, andaluces todos, pues ya ves. Eso dio pie a una situación un tanto curiosa, que es en la que me he criado, en la que me he educado; en una casa donde todas las tendencias políticas e ideológicas tenían lugar, se dio un ambiente de constante debate sano, de aprender del otro, de avanzar con cada nueva idea... de ahí mi completa adversión a las ideas, a la gente encasillada en unos párrafos, en unas mentiras; el ser humano debe escuchar, debe sentir, debe aprender con cada nueva boca dispuesta a hablarle. Y bueno, de ahí mi forma de ser, que en el fondo, es liberalismo puro y duro xD. Volviendo a la JMJ, unos días antes había tenido una reunión con mis "jefas", que curiosamente, eran la hermana de una persona a la que yo tengo en muy alta estima y a la que quiero y aprecio mucho (al contrario de mucha gente, ignorante en su mayoría, que suele juzgar sin saber) y la mejor amiga de esta. Fue gracioso y bueno encontrarse alguien "conocido" allí dentro, fue un apoyo moral la verdad, me daba miedo que me tocase el típico católico cerrado y forofo. Con todo, en fiestas conocí a mi "jefa suprema", una chica de mi edad, que liándose con uno de mis amigos me defraudó un poco la verdad, que me cayó bien pero que aún hoy pienso que la dieron demasiada responsabilidad para su juventud, aunque no lo hizo mal la verdad. Y con el paso de las fiestas, allí me vi; en un pabellón repleto de italianos desnudos con tres chicas que me mandaban de un lado para otro, y no es por dármelas de importante ni mucho menos, pero siendo el único que curraba. No es por menos preciar a mis amigos, pero no me jodas, los de seguridad no hacían nada, y los del desayuno se sentaban a coger tiquets ¬¬ Pero bueno, no me quejo la verdad, lo hice voluntariamente y es lo que tocó, me gusta trabajar así que. Bien, pues tras dormir a la interperie durante una semana, pensé en muchas cosas, se me aclararon muchas, muchas cosas, siempre o casi siempre horientadas a mi fe. Y la jornada en Cuatro Vientos, sinceramente, fue bestial, pero sin embargo, lo que me terminó de impresionar fue el viernes antes, que había ido con Javi, Álvaro y Nacho a Madrid, esa ciudad que amo, a la plaza de Cibeles (plaza que también amo, por cierto). Suene lo homosexual que suene, no pude contener las lágrimas, me aparté a un lado para que nadie me viése llorar. Ver a todas aquellas personas, hermanadas, tranquilas, sin reclamar nada, sin reivindicar, sin acordarse de nadie, sin insultar, sin pelear... me llenó el corazón, así lo sentí, me impresionó, me demostró que el ser humano puede ser humano a veces. La pena fue que a las puertas de entrar, me retuvieron y tuvimos que irnos a casa, pero me hubiera encantado estar allí dentro. De la jornada en Cuatro Vientos, no te voy a decir nada nuevo, quizás es nuevo que lo que realmente hizo especial aquella jornada fue la gente con la que estuve. Ella no lo sabrá nunca, pero fue un gran apoyo cuando pasó todo lo de la PAU, y el haber estado todo el verano sin hablar con ella por algo que todavía no sé muy bien qué es, siempre he pensado que era porque pensó que me declaré, pero no lo sé la verdad, me dolió muchísimo, quizá más de lo que hubiese pensado nunca.. Pues el volver a sentir que se acordaba de mí fue un momento muy bonito la verdad, me llenó mucho. Además, el volver a ver a Nacho, aunque a veces sea muy pesado y tengamos nuestros más y nuestros menos, fue muy bueno también, le echaba de menos en el fondo jajaja. Y como colofón, aquel sentimiento de fe, aquella sensación de notar como se estaba llenando mi alma, como había llegado, había cumplido mi promesa, había transportado ese enorme peso que me hacía dormir cansado, ese rosario... guau, fue impresionante, inefable, no puedo describirlo. Bueno, terminando con la JMJ, acabó también un poco de mí. No quería que se acabase la verdad, me sentí agusto, muy agusto, me sentí reconfortado, me sentí acogido; querido casi. Y alguien como yo, bohemio por naturaleza, no es fácil sentirse así, nunca lo había sentido la verdad, exceptuando el día que fue al Mirasur como un exiliado, aquel 22 de Abril de 2010, un día antes de la presentación de mi libro... el sentir como todo el pabellón coreaba mi nombre, su aliento, su calor, sus ánimos... impresionante. Pues terminó la JMJ, y comenzó mi "jornada de reflexión" (una jornada de dos semanas eso sí) y me la dediqué a mí la verdad, tenía ganas de hablar conmigo, de explicarme lo que sentía, lo que había vivido, hacer recuento de mis pertenencias sentimentales, de lo que había dejado pasar, de lo que quedaba por venir...y en el fondo, prepararme para lo que va a pasar dentro de... cinco horas; la Universidad. Joder, en cinco horas vuelta a estudiar y yo aquí haciendo el gilipollas, espero tener remedio algún día jajajajaj. Y en estas semanas, he tenido el gran debate con mis padres a cerca de mi fe, del cual he salido perdiendo por cierto. Además, las personas que me quieren y me aprecian me lo han demostrado (mi mejor amiga por cierto, que aún no la e hecho referencia, te debo mucho xD), y en el fondo, es lo que necesitaba; saber que empiezo algo, esta nueva etapa, y que no estoy solo. Aunque seguramente, ellos estén tan acojonados o más que yo, pues ellos también empiezan. En fin...pensando en el amor y tal, se me ocurrió antes una reflexión cojonuda; qué llegó antes, el amor o el ser humano? El amor debe su existencia al ser humano, bien, pero el ser humano debe su existencia al amor. Porque sin amor, el sexo solo sería follar, y no seríamos ninguno hijo legítimo, pues un hijo se tiene bajo la banderda del amor, Por lo tanto, debemos nuestra existencia plena al amor, sin amor, no seríamos más que máquinas. Y claro, mi pregunta es... y los que no lo encontramos, o lo encontramos y es imposible?? Quizá no sé amar, quizá va en mis genes, pero puedo asegurar que sí se sufrir amando, por que me ha pasado, y me pasa. Bueno, creo que de momento, es todo lo que tengo que contar. Además, ahora hacen dos horas desde que empecé a escribir. No creo que nadie se lea esto, ni si quiera tú (sí, sí, tú xD), pero bueno, no lo he hecho para buscar aclamación, como casi nada de lo que escribo la verdad, lo hago por que lo necesito, sois vosotros los que lo eleváis a la categoría de arte, para mí no son más que sentimientos. Por cierto, una última aclaración que debo hacer, pues hay gente que me lo ha preguntado. Daniella. Por qué Daniella, y quien es Daniella? Bien, la primera chica con la que estuve, allá por mis trece añitos y en Irlanda, se llamaba Daniella. Y bueno, era mayor que yo, y con ella aprendí muchas cosas, y me pilló pequeño y asustadizo, y la dejé plantada de una manera muy cruel. Siempre la deberé ese primer beso, ese primer contacto con un alma femenina, aunque fuese con mi chapurrero inglés de entonces. Por eso, ese nombre es especial, y, a parte, es el que utilicé para nombrar a mi protagonista femenino de la novela que nunca terminaré, que no era más que el reflejo de lo que sería mi amor ideal, esa mujer a la que consideraría perfecta, y que no es del todo platónica la verdad, he visto gente con facetas muy parecidas a esas. ¿A quién nombre cuando digo Daniella? A nadie, no estoy enamorado hoy por hoy, no me "gusta" (qué palabra más vulgar, parece que hablo de chicles más de que chicas) nadie, sí que es cierto que quiero un montón a amigas mías con las que la verdad no me importaría estar en una relación, es más, sería maravilloso seguramente, pero que hoy por hoy no me lo planteo por x motivos. Así que, la gran musa de Cañete quien es??? No tengo ni idea la verdad jajajajajaja siempre he pensado que me inspira la gente en general, mis pensamientos y cavilaciones, pero muchas de las cosas que escribo no las he vivido, simplemte, plasmo lo que han sentido otras personas en esas circustancias. Bueno, voy a ir dando por terminada la terapia que me prometí y que me debía, y qué mejor momento que la noche antes de empezar la Uni?? Mis expectativas; conocer mucha gente, quizás a esa chica que me haga perder directamente la cabeza (aunque creo conocerla, investigaré más a fondo), vivir miles de experiencias, y la primordial; ser el mejor de mi promoción. Es un premio que puedo conseguir, y que creo que me merezco. Un beso a todos y un abrazo a todas, que diga... al revés? jajaja Marcho a dormir, o a dar vueltas por la cama. Si alguien tiene alguna duda más sobre mi persona, tiene hoy como plazo máximo para preguntar, después, mi cabeza se centra en la Uni exclusivamente. A todo esto, no os olvidéis de mirar el blog, que lo actualizo casi casa día y seguro que encontráis algo que os gusta. www.eldiariodelperdido.com Atentamente; Fernando Cañete Lozano. "Desde el fondo de mi alma, hasta el fondo de tu corazón"

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