¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

1 jul. 2011

Novela dantesca.

Y mi mente empeñada en soñar contigo.
Ambos sabemos que es la única manera de estar contigo,
en un momento de intimidad.
Pero son tan vivos, son tan intensos, son tan lógicos,
que asustan...

Me asusta la idea de no saber como olvidarte,
o de no querer hacerlo si quiera.
Me asusta la idea de querer así, duele,
duele demasiado como para seguir queriéndote y...

Hay una lágrima que no sabe si morirse de amor,
morirse de celos, saltar al vacío por que sí,
o simplemente reservar sus fuerzas para seguir llorando.
No sabe si seguir soñando contigo o si dejar de soñar y despertar,
para así caer.

Duele, confundir los sentimientos y los pensamientos en este papel.
Duele confundir el tiempo y los momentos que contigo pasé,
pues ahora los recuerdo con cariño, antes era un niño y tú una mujer,
eso nos separó y ahora estoy aquí otra vez.

Ante el mismo papel que me vió gritar, en el mismo cuarto que me vio caer.
De rodillas, sollozando, en el insomnio retirado.
Aquí tienes mi corazón, no juegues con él.

En fin, vuelvo a caer, sin duda alguna ver que estás con otro me hace perecer
y parecer que sigo bien, aún cuando estoy mal, aún cuando nunca nada irá bien.
¿Quién ha dictaminado esto? Ha minado mi conciencia con nuevos sentimientos,
y mi alma sin coherencia, se pregunta qué ha hecho con esta historia de novela dantesca y penitente revivida en el recuerdo...

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