¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

30 jul. 2011

Mi realidad.

Cuando todo se exilió y no quedó nada en este infierno.
Cuando aquel invierno dejó de ser efímero.
Cuando fui el primero de los perdedores, perros cantautores fuimos.
Ladramos a la luna tanto como la quisimos, la bebimos, no dormimos pues…

Cuando se truncó aquel sueño roto, caído desde la dura realidad.
Cuando el silencio fue consumido por su inmensa brevedad.
Y el tiempo se hizo cadenas, que me ataron a aquel malestar.
La lluvia en primavera se hace eterna, si no te sabes refugiar.

Fui capaz de lo mejor y lo peor de su mano.
Me sentí humano por un tiempo, y tiempo después, una ente extracorpóreo.
Capaz de todo, morir queriendo y matar amando.
El odio nunca fue mi presidio, sí mi tiempo, sí mi niño.

Lloré cuando busqué abrazos destronados.
Ojos desecados por un sol que no se enfría.
Si es la luna la que alumbra mi camino, y el vino,
el sol de mis tormentos que me congela en este día.

Mira vida mía, hoy no pido compasión.
Ni lamentos, ni tormentos, ni aquella tonta ilusión.
Hoy busco sentimientos en alud, contra mi ataúd
hecho a base de espinas, que dejaste en mi alma clavadas, tú.

Siempre fue ella la que estuvo aquí a mi lado, cuando
me sentí un harapo en manos del insomnio,
cuando me sentí dominado por aquel demonio que fue la soledad.

Busco brevedad en mis encuentros con la felicidad,
no quiero que se marche sin ni si quiera despedirse,
pero si decide irse, sé que volverá.
Pues inspiración y composición, poesía, eres tú mi realidad.

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