¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

30 jul. 2011

Ahora que estamos a oscuras.

Ahora que estamos a oscuras, déjame ser quien alumbre tu camino,
esparcir el miedo por el horizonte, ser el candil que no se apaga.
Ahora que estamos a oscuras, deja que mis brazos te susurren calma,
entregarte hasta el alma, y si quieres, guardar la tuya también.
Ahora que estamos a oscuras, déjame mostrarte mi rostro.
Déjame no encender las luces jamás, fundirnos en un beso eterno...

La oscuridad me sugirió protegerte, hacer un pacto
de alianza con los desperfectos, luchar contra el desaliento en cada amanecer.
Caía la luz, y con ella, mis ganas de sentir tu aliento aquí emergían.
Ahora que estamos a oscuras, déjame atarme a ti,
encadenarme a tus piernas para fundir nuestros caminos.

Déjame no encender jamás esa bombilla que te asuste,
quitarme la careta en carnavales, déjame ser tuyo.
Ahora que estamos a oscuras, por tu verso quiero descender,
en caída libre y frenar donde acaba y empieza mi mundo... justo bajo tus pies.

Ahora que estamos a oscuras, quiero contarte un secreto; yo también tiemblo a veces.
Déjame ser tu seguridad ante las dudas, tu refugio en cualquier catástrofe.
Déjame hablarle a tu pena, pegarme con tus miedos si vienen a tu puerta.
Déjame hacerte una copia de mi llave, déjame librarte del frío una noche más,
arroparme en tu eterna inmensidad...

Ahora que estamos a oscuras, déjame fundirte entre mis brazos,
que se muera de envidia la soledad.
Déjame perderme entre tus labios, déjame hacer que seas mi todo,
déjame ser tu otra mitad, ser tu realidad.
Tu país de Nunca Jamás, ahora qu estamos a oscuras, sólo déjame quererte una noche más.

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