¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

30 jul. 2011

Quizás.

Quisiera comenzar cada historia con un quizás fue una vez,
para así poder contar mis cuentos, pero quizás así no empiece,
sólo quizás.

Puede que no volvamos a vernos, quizá
no volvamos a querernos,
quizá los segundos pasen más lentos sin ti.
Quizá hoy se acompasen viento y primavera,
quizá pase a mi vera, quizá nunca esté aquí,
quizá fue su carmín, quizá no fue por mí…

Todo paró en aquel instante quizás,
y el tiempo nunca fue el mismo,
lluvia fue metáfora de esta pena tan absurda,
que por mundana y burda hoy me domina.

Quizá tanta pena mina el alma,
me lo tomaré con calma, quizá rompa con todo.
Busqué en el recuerdo sentimientos no vividos,
y en el olvido, frases que aún recuerdo como puñales en mi tórax.
Quizás este mundo gire sin destino, quizá por culpa de tu camino,
quizás el invierno es el que llora.

Y el verano, ¿dónde está el verano?
Quería comerme el mundo y éste me acabó vomitando.
Se fue aquel amor que daba sol a mis lloviznas,
calor a mis consignas, sentido a mis victorias.

Corazón otoñal caducifolio, yo te imploro, piensa en verde.
Hazte eco de tanto dolor que sientes, nunca mueras en silencio.
Y si ves reír a la gente, diles que quizás un día cambie el viento.
Hoy empezaré con un quizás, sí, pero quizá nunca debí haber empezado con un te quiero.

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