¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

11 abr. 2011

Sol de primavera.

Este cristal permite ver el sol.
Alumbra el vagón del tren con su luz.
Derrite el mal...

Un solo de guitarra rompe mi ensueño,
a lo lejos, pájaros chirrían el compás del tiempo.
Si no queda tiempo para vivir,
quizás compramos demasiado poco.

Mi sombra enpapelaba la pared continua,
demostrandome así el sol, que poseo dos caras;
la que muestro cuando me miras,
y la que muestro cuando te marchas.

Un olor a muerte me conquista,
golpea con furia mis sentidos.
Mi niño por fin a muerto...
la luz ha prevalecido.

Este cristal permite verte de frente,
alumbra mi alma con su solo pestañeo.
Mi corazón, más cálido, revive su deshielo.
Tu luz a mis ojos, libertad al preso...
infinita mas inviable, cerca mas imposible,
esperanza y deseo, y en un pestañeo.

Claudica la sombra que apuñalaba mi pecho,
me guía el tenue susurro del viento que azota el monorraíl,
mis vías serán tus pasos, y mi destino estará junto a tí;
sol de primavera!

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