¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

5 abr. 2011

Ansia de poesía.

Borré cada palabra que sobraba,
opuse dolor y amor dispuesto a cambiar el mundo.
Rumbo de aquel que clama que no quedará mañana,
que no duerma en mi cama o que acaba con mis ganas.

Postré la realidad ante mi alma, ser humano me perdió.
No queda rabia en mi palabra, sólo ansia de victoria,
de saber que estando en gloria, estaré contigo amor.

Y no reniego de quien soy, hoy no culpo al destino.
No me siento asesino de los versos fugitivos,
que de mi garganta escapan, y se avalanchan,
ante el ventanal de pana que hoy afiló mis garras.

Si me agarras yo te abrazo, villano, te robo un beso.
Muerdo el peso de este polvo, que hasta ayer cubrió mi cuerpo.
Beso el suelo con las manos, para darme más impulso,
y poder decirle al mundo que del arte no reniego.

Que vuelvo moribundo, sí,
pero regreso, para cambiar un mundo que no es feliz sin serlo.

Tengo ansia de picardías, de miradas indiscretas.
Tengo ansia de silencios que dejen puertas abiertas.
Tengo ansia de poesía, de noches en vela.
Y sin ansia muero y digo, tengo ansia de tenerla… poesía.

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