¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

24 abr. 2011

Males modernos.

No soy feliz aunque me ría.
Prometí seguir riendo, pero ya no tengo ganas.
Me las debió robar el tiempo o el dolor...

Me siento, se que existo, pero no logro entenderlo.
Sé que de todo lo que soy, sólo la peor cara se conoce,
o se quiere conocer. Asusta la idea de que alguien como yo
corra libremente por aquí, debe ser eso, una vez más; ignorancia.

Me siento así; levitando sobre la nube de polvo que ha levantado mi pasado.
Las ostias recibidas duelen, y las que intento dar me machacan,
me acribillan a balazos cargados de odio.
Y no sé esquivarlos, no se odiar, aunque duela...

Mi equilibrio debió nacer torcido, no me contonéo por el exceso de peso
en un corazón de avispa.
La gente se pregunta que sucede, y la sonrisa es mi respuesta.
Quien me entiende o quiere entenderme, dejó de creerse ya mi cara,
dejó de tener sentido mi gesto.

Todos se preguntan que sucede, pero nadie se pregunta por lo que no sucede.
Por lo que falta, por lo que no está, por lo que me sobra...

Mi familia no me entiende, y tienen miedo de perderme.
Mis amigos no saben entenderme, y ven como lentamente mi razón se duerme.
Mis enemigos no quieren entenderme, y disfrutan viendo como mi corazón se muere.
Y quien me quiere siente impotencia, no encuentran el remedio,
y yo tampoco se explicarles qué me pasa.

Mis males modernos...
Sólo exigí a este mundo poder entenderme a mi mismo,
y a cambio me hizo entender al resto.
Pedí a alguien que me quisiera como soy, y me hizo amar la humanidad con sus defectos.
Rogué un lugar para mí, he hizo de este mundo mi jaula.

Quizás ese fue mi error, fui demasiado egoísta, y la gente se empeña en que lo sea más...
En un mundo de locos, el más cuerdo suele ser tratado como un loco,
y al más loco le tratan de usted...
Mis males modernos serán los culpables una noche más,
pero pensar que te he perdido por causas agenas... me destroza.

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