¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

28 may. 2011

Cara a cara.

Un cara a cara con la madrugada,
marcaba sus últimos pasos hacia lo que fue un hogar.
Sutileza no faltó en aquella despedida,
que más la recordaba, más llovía.

Cara o cruz decidió su mirada,
cayó cruz y aquel momento le dio en la cara.
Los golpes se aguantaban antes con más entereza,
quizás por su dureza, ahora cuesta más dar una respuesta.

Hombre de palabras sencillas, palabras sinceras.
Acostumbrado a la encrucijada que supone vivir,
y llega este invierno, retorcido y sincero,
y me quedo sin palabras ante el frío.

Cae la nieve, cae, y sus copos mecen la noche.
Arropan con su gélido manto a aquel hombre,
aquella noche en la que el viento se tornó levantino...
Fue un cara a cara, entre el compás del viento y un sufrir mezquino.

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