¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

1 sept. 2010

Mis pisadas son la sombra.

Mis pisadas son la sombra,
del camino que errante recorrí.
Y mi mirada… reflejos
de estrellas a punto de morir.

Las manchas de esta pared,
negras son, manchas quedan.
Quedando el recuerdo a merced,
de lo que tus miedos quieran.

Cómo algo que deja de servir
y en un arma se convierte,
sumergidos en este juego intermitente
que nunca, de nada ha servido.

Ya no queda amiga, ya no queda Sol.
La blanca nieve se derrite, mientras
el crepúsculo sobre la luz se posiciona,
y muere toda esperanza de salvación.

Fúnebres palabras, de un nefasto corazón,
que desbocado, murió en silencio.
Frunciendo el ceño ante tu aparición…
versos perdidos en un pasado violento.

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