¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

16 oct. 2011

La cuestión.

La cuestión no es pensar qué pasará cuando todo acabe,
si no pensar quién te obliga a acabar algo que no quieres que nunca termine.
Porque las verdades son capaces de cambiar la forma a distintas luces,
y las mentiras desaparecen cuando la fe ciega las alimenta.

Con cuidado entender que el tiempo se acaba,
y decir que en el cielo las nubes se marchan, es blasfemar.
Mentir con el corazón en la mano, ser desechado por la realidad,
y querer enseñar a quien no sabe andar; eso es fracasar.

Gritar en un mundo mudo, lleno de silencio, y querer ser escuchado.
Encontrar el amor entre tanto desprecio, mirar al espacio y ver un espejo,
sentirse tan lejos de cualquier realidad que te ate a un mundo que pasa por arte
cualquier falsedad que se acepte al quemarse, eso es levitar sobre tierra que arde.

Mira al horizonte, observa al infinito y, respira ondo.
Siente la paz que fluye por tus venas, sientes que caes, tu cuerpo se contrae acompasado.
Mira al horizonte de nuevo, déjate caer...
sobre las olas del tiempo, que mecen cada nuevo atardecer.
Porque el sol siempre estará ahí para alumbrar la noche más oscura; eso es confiar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario