¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

31 dic. 2010

Esta noche.

Esta noche, cojo un lápìz que no te mereces
para dedicarte lo que sueño.
Esta noche callará su susurro el viento
para escuchar lo que he escrito.

Tú, cuerpo y alma de mi perdición, muero por tu culpa
cautivado por el olor de tu pelo.
Ese pelo que fue mío, y que ahora mece el recuerdo.

Esta noche puedo llorar y beber del agua más amarga,
emanada de la fuente del desamor y el deseo.
Pero anhelar su cama, o sus piernas en la mía, es cama
que tantas noches fue nuestras, me hiere en el alma y muero.

Esta noche seré tan libre como antaño fui, y aún así
quedaré sujeto por las cadenas que a tí me atan.
Que por amarte dormiré solo, sin pensar en nadie ni nada.

Esta noche puedo morir en tus brazos, robarte un beso
y sin tiempo de descuidarme peinar tu pelo,
con el verso de amor que entona mi alma...

Quitaría el velo que mata a la duda, y de la espuma del mar
más dulce mancharía tu cuerpo, por que esta noche quiero,
esta noche puedo.

Esta noche, cojo un lápiz que no te mereces
para dedicarte lo que sueño.
Esta noche vengo para decirte; que me muero,
que te anhelo, que te quiero...

Esta noche, callará su susurro el viento,
para escuchar lo que he escrito.
Para saber como en tu pecho, mecido y confiado
por tu amor me duermo...

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