¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

20 nov. 2010

Stare.

Ya no da miedo saltar al vacío,
si el vacío lo rellena pedacitos de tu ser.
Las miradas ya no hacen sobrar palabras,
faltan quizás explicaciones de su existencia.

¿Dónde está el contrato, que me ata a la cordura?
Y tu rara dulzura, ¿dónde estará?
Seguro que en otros brazos, y sin morir de celos,
vuelvo a mirarte como si fuera el único...

Dueño de tus ojos, de tus tiernos sonrojos.
¿Que adonde voy? Detrás de tu sombra supongo,
ya que no se vivir sin tu mirada,
que no es mucho, pero menos sería nada.

Mírame, si tampoco pido más.
En un momento en el que tú y yo callemos,
como siempre hacemos, mírame, sonríe,
y vuelve a enamorarme como cada tarde haces.

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