¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

25 ene. 2012

Nunca.


En este momento tenso, tranquila que todo ha cambiado.
Lo que anoche era negro ahora tan sólo está nublado.
El viento se lleva lo que sobra, lo que resta…
si este fin lleva a más, que echarte de menos no me rompa.

Relájate sintiendo el frío entre tus huesos.
Mírame, búscame entre tu olvido más efímero.
Cada noche desenvuelvo los pijamas de tus sueños;
verte desnuda me produce tanto miedo.

Hay corazas que cuesta destruir incluso a golpes.
Escalar tu muro me hace sentirme tan… pequeño.
El no ser dueño de mis sentimientos me estremece;
puta realidad que me envuelve en esta fiebre.

Si tu olvido no me pesa es que el cielo hoy me ampara,
entre las mamparas  que me cubren lloro… te veo y lloro.
Déjame marchar, si no me quieres y yo no te extraño.
Déjame partir, déjame como antaño, siénteme tan lejos que sepa que no hago daño.

Busco nuevas realidades entre ilusiones escondidas,
falsas esperanzas que me alientan a seguir luchando;
contra tu recuerdo, contra mis recuerdo, contra tanto cuerdo en general.
Busco una nueva realidad donde poder empezar de cero.

Aléjate de mí, que tu fuego hoy no me toque.
Que el sufrir me marchitó, me enseñó a vivir a golpes.
Piérdeme como a un juguete al que abandonar por desgastado,
y nunca regreses, nunca, nunca… nunca vuelvas a mi lado.

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