¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

27 ene. 2012

Nunca regresará.

Ahora  que ha pasado un milenio, y quizás algún año.
Me miro en tu reflejo, y los compases del pasado me atolondran.
Ahora, que ha pasado el tiempo, que ha parado mi reloj,
vuelves con historias de amor y perdón...

Es el sentir que pierdo la sonrisa al recordarte,
lo que me encarcela cada tarde, sabes...
Aquellos paseos sin fin, sobre la alfombra del otoño,
el cálido invierno que nos abriga no es normal.

Aprendimos a gritar entre nuestros silencios mudos,
y entre cada espacio, caía alguna estrella bien vestida.
Si este cielo estrellado es mi manta, en la intemperie no se duerme mal.
Si hiciese frío, aquella primavera nos reconfortará.

Y ahora, ¿qué? Pienso seguir así, batallando, muriendo.
Hasta ver la señal, hasta que mi hambre me trague.
 Dicen que te han visto sola, más loca de lo normal,
que nadie sabe apreciarlo tanto como yo... ¿y si me confundí?

Descarriado, sin rumbo fijo ni meta que alcanzar,
me acerco sin que me veas, sólo para oírte respirar.
Ahora que han pasado meses, quizás un año,
firmaría volver atrás para revivir lo que he pasado.

Sin rumbo fijo ni veleta, soy una cometa a la que sujeta el mar.
Un nombre que no cesa en mi cabeza, sin tiempo para respirar.
¿Dónde está mi realidad? Infinita ingenuidad...
Me perdí en mi universo... y tú...

No volveré a verte más aunque el tiempo se oponga,
no te quiero recordar, que tu peso me agobia.
No volverás a ser especial, si mi realidad para ti es demasiado compleja;
tan sólo queda llorar y pensar que el tiempo que dejamos atrás,
ya nunca, nunca regresará...

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