¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

27 jun. 2011

Problemas.

Cuando menos te lo esperas aparecen sin más,
duelen, se marchan, tu subestiman y fallan.
Si faltan los extrañas, si están los rehuyes,
si los ves marchar sonríes, después de haber llorado con ellos.
Los amas y los odias, los miras, los tocas, los matas,
te enojan, pero siempre...

Son problemas, dan sentido a este mundo cojo.
Luchas contra ellos, pero siempre los añoras.
Hay algo en ti que te lleva a desearlos,
y aún muertos, los recuerdas con cariño.

Son los problemas de una vida plena,
la búsqueda de la felicidad através de un camino de piedras.
Te machan cada día, siempre dejan una puerta,
si consigues abrirla, marcharás por ella.

Los problemas vienen, se van.
Cuando vienen te dan miedo, te alegra cuando no están.
Te hacen más fuerte, te enseñan a luchar,
y si les miras de frente les verás temblar.

Son problemas cada día, amor y odio,
tristeza y alegría, siempre traen problemas,
es el precio de vivir, si los tienes están vivos,
el gran problema es morir.

No existe vida plena sin combate.
No existen vidas que no tengan baches,
no existe por tanto una vida equidistante,
a una vida sin problemas, esa vida no nos hace
duros, ni combatientes.
Nos muestra prepotentes, nos hacen como somos,
si consigues entablar amistad con ellos,
habrás aprendido a vivir sin arrastrarte por el suelo.
Ellos son problemas, ellos lo son todo.

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