¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

26 may. 2010

Recuerdos

Por que los momentos vividos,
en mi ser no se olvidan,
se convierten en recuerdos,
que perduran por el tiempo.
No habiendo dolor menos asumible,
que el de querer olvidarlo todo,
sin recordar la manera.

Fui pasado, todos lo fuimos,
y de errar aprendí,
errores de niño cometidos,
que marcan el por venir de mis días
en la tierra.
Pues yo no piso tu suelo,
yo no bebo tu mar...

El no saber olvidar me consume,
y el frío me aterra, me acostumbré al viento,
dejé de ser violento, buscando el perdón.
De errores cometidos, inoportunos,
que marcaron la tragedia,
de hebrea conciencia,
luchando por lo que fue mío.

Quizás el no saber rendirme ante el dolor,
cual bravío luchar o morir.
Sintiendo este vacío,
discreto el corazón al latir,
la mente al pensar,
mi vida al vivir,
suplicar un camino que no encuentro...

Y en soledad mis súplicas,
por el perdón que no me fue otorgado,
egoísta fui, más egoísta enamorado,
de cada brisa que surca,
que mece el alma...

Benévolo complaciente de su dicha,
por bueno ciego al llanto,
y queriendo morir de espanto,
aferrándose a su desdicha.

Cuenta los días que quedan,
de vagar entre paganos,
muriendo por sus hermanos,
sólo siempre que ellos quieran...

Porque de recuerdos vivo,
de sincero peco, pespicaz matando,
superior huyendo, de cobarde tachado,
de trobador violento.
De ni más ni menos santo,
por aquellos que me conocieron.
Como único encapuchado, que sólo escucha,
a los momentos...

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