¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

10 ago. 2012

Vacíos eternos, la nada y el agua.

Un paseo tan oscuro como el cielo que dejamos atrás,
una senda que se tuerce al querer seguir andando.
¿No lo ves, acaso, que ya no hay pisadas?
Que seguir besándonos a ciegas, nos atrapará en su mal.

Todo cuanto quise tener en la vida lo perdí, buscándome.
Acerté de lleno al huir, dejando atrás todo cuanto quiso dañarme.
Anduve hasta tu encuentro, ahora siento que me alejo,
todo tiene un trasfondo demasiado irreal...

Los complejos eternos hacen mella tan adentro,
que intentar subsanarlos será cosa del azar.
Las cicatrices moldean un futuro descolorido,
y quedándome vacío al sentir, vuelvo a respirar;

todo lo que el mar se llevó, dejó en mi habitación,
un vacío eterno.
Todo lo que el mal se tragó, lo que fue mi interior;
todo lo que un día fui yo, se lo está llevando el viento.
Y quedan ganas... de seguir fingiendo.
Nada, tan sólo remordimientos.
Te asustan las tormentas pues recuerdan a reyertas con tu alma;
aquella que por asustarla te convirtió en agua.

Ríos que se entremezclan, susurrándole a la tierra;
"no somos más que agua, dinos, ¿cómo amanecerá mañana?"
Y gentes irrelevantes que chapotean en corrientes inhumanas;
extrañas sensaciones las forman.
Raudales de una verdad tenebrosa, y de nuevo la nada,
contaminará también mañana nuestro agua.

Los relojes del tiempo han marcado mi momento;
los dioses del silencio han renacido con nuevos lamentos.
Todo lo que un día seré, lo que un día tendré;
volverá a ser agua.
Todo lo que quise soñar, lo que me pudiste dar,
serán retales de nada.
Vacíos eternos que oprimen el pecho de nuevo...
cada sentimiento sabe a fracaso, y de un salto,
comenzaré a caer de nuevo...

"todo lo que te quise dar, fueron promesas de agua.
Todo lo que un día serás, tendrá sentido en la nada;
agujas del tiempo que marcan cadenas.
Seguir viviendo a un ritmo tan lento será tu condena".

Y el mañana se tiñe de azul...

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