¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

14 ago. 2012

La danza de los tiempos.

Ahora regresas; con la danza de los tiempos.
Ahora preguntas si de nuevo podría volver a ser yo.
Y denoto en tu mirada, el alegre caminar,
de quien no murió esperando el volverse a ilusionar.
Ya lo ves; no eres yo.
Y de nuevo tu misterio, adormecerá en mi colchón.
Devorando el silencio, moriré bajo el edredón.

Ya lo verás; ya no soy, ni el que espera ni el que está.
Ya no más, palabras que acribillen sin pensar en el futuro.
Mírame; me pierdo en tu mirada, si se cruza con mi ser.
Vamos a recoger, los pedazos de miel, que rompimos al girarnos.

Mira como todos saben más, de lo que podrían imaginarse.
Sabes que podríamos salir ardiendo, explotando en un universo,
infinito…
tan real y marginal como marchito.
Vamos a salir corriendo, sin nave espacial ni frenos.
Mira como todo se apaga, mira como el terror nos alcanzará.

Fuimos viento, somos aire.
Cenizas que corren entre la tempestad.
Fuimos mundos, somos infames.
Y a cada instante morirá la ingenuidad.

En boca de otro, en bocas de otras,
puede que entonces volvamos a ser; eternos.
Sólo entonces veremos el cielo.
Añil y gris, mentira gris, futuro gris que nos amparará.
Morirá, gritando, el miedo cada noche.
Una vez más, déjame escucharte susurrar…

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