¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

6 nov. 2011

Ególatras sin nombre.

En fin... es todo lo que puedo decir, no tengo mucha más capacidad de reacción o respuesta.
He entendido estos días, que la verdadera felicidad del ser humano, se basa en tener a alguien detrás, alguien que te entienda, alguien que te desee, sentir la faceta del afecto cubierta. En eso se basa nuestro bienestar, en un amor eterno, en un polvo esporádico, en un beso intenso, en una caricia... en saber que por un momento, eres único para alguien, que no hay nadie más allí, que no gritas sólo, que si necesitas luchar, él o ella estará detrás.
En eso se basa la felicidad, y poco a poco entiendo, que nuestro papel es otro. Nosotros somos aquellos que hemos catado esa miel, los que hemos besado con pasión, los que hemos rozado, los que hemos abrazado tras mirar a los ojos... o los que se imaginan todo lo anterior. Sin embargo, ya no lo hacemos, por una racha de meses en los que no ha existido ese aprecio, ahora ya no somos nadie, no somos nada más que almas errantes, que tropiezan y fallan intentando atinar al primer disparo que el corazón decida. Nos mata la prisa, somos drogadictos enganchados a un afecto y un cariño que ya no existen, ninfómanas de besos que nadie te da. Tenemos ese mono; el volver a sentirnos únicos para alguien, ser la vida para quien necesita de otra para estar completo. Pero. aunque lo intentamos, aunque lo ansiamos, aunque creemos que podemos ser perfectos para alguien que aún nos espera, o que conocemos... nunca llega esa oportunidad, ese grito de nuestro entrenador que nos mande quitarnos el chándal para volver a jugar, un segundo intento, o un tercero, o un cuarto, o...
Entiendo que es lo que toca, ver como quien no tiene alma se llena la boca con besos que podríamos poseer, y que no sabe apreciarlos, y que los malgasta, que las balas que recibimos en forma de rechazos o desilusiones hoy pesan en el alma, y están dejando un agujero difícil de cerrar.
Pierdo la fe en toda esta parafernalia del amor, en serio. La vida pone a cada uno en su sitio, y yo debí ser algún tipo de hijo de puta en el pasado, o debo haber hecho demasiado daño a quien no lo merecía, pues observo como hoy por hoy, la gente como yo se muere entre tinieblas, mientras ególatras sin nombre, ni alma, ni religión que procesar, ni amor que les llene, hablan mierda a cerca del querer y del afecto, del tacto tierno de una rosa, de la infinita inmensidad de sentirse querido, de lo agusto que se está con él o ella.
¿Qué coño sabréis vostros de lo que duele amar en soledad? ¿De respetar sin estar enamorado? ¿De intentar no dejar morir al corazón en una amarga rutina, en el desconsuelo, en el desamparo?
No tenéis ni puta idea de lo que es realmente el querer a alguien, y sin embargo, parece que aún conseguís engañar a quien no sabe ver. Quien es de verdad perece intentando evitar un suicidio sentimental, agarrándose a clavos ardiéndo que traen más desidia que felicidad. Quien nunca necesitó luchar, no entiende lo que es amar. Dicen que si algo duele, es que va por buen camino... infelices desenamorados, aunque os sintáis desolados, aún nos queda la esperanza; no dejes que tu corazón se muera entre tinieblas, tarde o temprano, alguien sabrá apreciarte.

http://www.youtube.com/watch?v=JblTGP4gBZQ&feature=relmfu

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