¿Y si mañana renunciara a todo aquello que equilibre la balanza?

7 oct. 2013

El anarquismo en tus voces dan pie a nuevas dudas.

El anarquismo en tus voces dan pie a nuevas dudas.
Cómo surcos en el aire, aparecen restos del "hasta ahora".
Llegó a mis oídos, como cábalas del tiempo,
que mi pasado fue tan negro cómo indigno.
Y sin juez, ni fiscal, ni notario que avale esta condena,
diré que no; ni indigno, ni nuestro, ni siquiera pena.

Quedaron descolgadas las llamadas que exigían explicaciones,
y aunque haya pasado Abril, y Julio, y Septiembre,
sigo sin comprender este Otoño que caduca y nos envuelve,
que se comprime para olerse, que es expande, que se destruye.

Han caído nubes tras el claro, o quizá ya vinieron, y nadie vino a avisarnos.
Con los párpados caídos más abajo que los brazos, allá;
allá por donde el frente aún es rayo,
y las armas son fogueos de este pueblo solitario.
En la llanura sigue pintando guerra, mientras en Cyberia nos congelamos del frío.
Nadie cae en el olvido pues Mayo, Septiembre y Junio,
en su desorden siguen formando uno, y que no es más que el frío,
el frío en el verano en el que me consumo.

Si sumamos las caídas a los golpes, los viajes a las noches,
los sueños y reproches, caricias y reproches,
choques y reproches, reproches y reproches... si sumamos;
¿qué queda más que el tiempo que nos resta?

Si a tus intentos, le sumamos mis ganas,
el negativo de esta fotografía, por supuesto mal velada.
Y a mis fallos les sumamos tus andanzas,
tu prensa rosa personal y recurrente,
las espinas que dejaron putas cómo mariposas;
con ojos de colores y lenguas venenosas...

Si sumásemos... ¿qué nos queda?
Si pasaron Marzo, Abril y Septubre,
si Noviembre se hace eterno y el Diciembre me congela;
si el tiempo pasa tan rápido que se marchó tras tu silueta.

Sin reacción aparente a una acción vedada,
omisión de socorro para el alma que se apaga.
Y el sol llegó... y ya no quedaba nada.

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